Articulo

Cryptshow - 5ª sesión

Cryptshow - 5ª sesión

Repaso a la quinta sesión virtual del Cryptshow 2020

Por Redacción Aved

La quinta sesión del festival me ha parecido más suave que el resto. Juega con la tensión sobrenatural, al mismo tiempo que lo aplica a situaciones no tan alejadas de la realidad que nos envuelve, contrastándose con descansos humorísticos. En conjunto ha sido la sesión que menos me ha transmitido, aunque no por ello carece de valor.

Como primera muestra, tenemos “Altitude”, de Nicole Scherer. Se empeña en perseguir esa sensación de desconcierto, de hacernos saborear la tensión constante, las emociones de desorientación y hastío de los protagonistas, pero no aporta mucho más. Me dejó un tanto vacía.

A continuación, “Mi nombre es Koji” (de David Muñoz) nos rompe por completo la mecánica de terror. Es algo que no se espera (sobre todo si, como yo, se ve todo el material sin leer previamente las sinopsis). Es divertida, amena, tierna… Es disfrutable y deja con ganas de más.

“Closed”, de Sungwoo Yun, nos devuelve a la temática de tensión y suspense. Es intrigante, consciente, lógica (dentro de lo que cabe de su mundo de incertidumbre y desesperación). Te atrapa en su ambiente de incógnitas, pero sobre todo sabe envolver con las emociones de los implicados. Tiene un desarrollo coherente y el final no deja indiferencia.

De “Cenizas” (Gonzalo Mellid) no tengo mucho que decir, salvo que me ha parecido sosa. Al igual que “Possessions” de Zeke Farrow, que me ha resultado personalmente pesada e insustancial. Y otro tanto con “Horrorscope” de Pol Diggler, que no me ha transmitido nada -tampoco había mucho que transmitir- y se me ha hecho especialmente pesado. Incluso me da la sensación de que podrían haberlo arreglado con un final menos convencional, pero no.

“Arbeitsprobe” (Garry Savenkov), por el contrario, me resultó aguda, bonita, estética y entretenida. Tiene un humor elegante, con cierto aire existencial, que aligera bastante el conjunto general de esta sesión. Refleja la impotencia y la sensación de injusticia en la medida justa y de forma efectiva.

“A little taste” (Víctor Català) ha sido la propuesta de cierre que ha mejorado considerablemente esta serie de cortometrajes. Aunque tampoco llega a ser exaltada, nos muestra una perspectiva diferente a la típica historia de la bruja en el bosque. No ahonda demasiado, pero sí nos da una degustación de lo que podría ser una idea interesante si se trabajara más ampliamente.

Autor: GatoNegro

Críticas y reseñas