Noticia

L'Alternativa cierra hoy sus puertas

Javier Rueda

L'Alternativa cierra hoy sus puertas







Hoy finaliza esta nueva edición de l'Alternativa, un festival que nunca decepciona y que siempre nos hace descubrir carreras y cinematografías de lo más sugerentes.


Como por ejemplo la vida y obra de Alain Cavaliere, de quien hemos visto la última película que nos faltaba de esta retrospectiva, titulada "Irène". En ella, Cavaliere afronta la tarea de revivir la memoria de su difunta esposa a través de los espacios y objetos que conformaron su existencia, mostrándonos el rostro de ella a través de fotografías. El director compone un retrato sobre el amor, o más bien un retrato hecho por el amor, el amor a su mujer, a la vida, al cine; constatando la imposibilidad de filmar un sentimiento, de filmar el amor en toda su extensión mas también en su crudeza. Cavalier no persigue la alegoría, sino que busca cual alquimista la transubstanciación de la imagen en carne, si bien su punto de partida es la rendición ante tal imposibilidad; es por ello que se conforma con conseguir capturar el espiritu, esta véz a través de la cotidianidad y esos sus pequeños detalles que, sin duda, marcan la diferencia. Al respecto, os recomiendo que leáis el especial que Claudia Mateus ha escrito con motivo de este especial de Aved sobre el festival.


En sección retrospectiva también pudimos disfrutar de tres obras de Patricio Guzmán;  "Madrid", "Mon Jules Verne" y "Nostalgia de la Luz". Las dos primeras son sendos documentales más o menos al uso, bien filmados pero para nada destacables desde un punto de vista de profundidad narrariva, si bien hay que decir que la calidad expositiva de ambos está fuera de toda duda, siendo curioso que se narren en primera persona tratándose de encargos televisivos. En el primero, Guzmán nos hace un breve recorrido por Madrid, siempre bajo su punto de vista, hablándonos de su carácter forjado por sus gentes y sus variopintos y carismáticos comercios. En el segundo, hace un recorrido por la importancia de la figura de Verne, no solo como soñador y narrador sino como explorador, señalando al autor francés como origen e inspiración de multitud de aventureros modernos, trazando pues paralelismos entre ellos.

Sin duda, la mejor obra de las tres, y por ende una de las mejores del festival (si no la mejor) resultó ser "Nostalgia de la Luz", un impresionante, sentido y profundo acercamiento al drama de la dictadura chilena, en clave cósmica y filosófica, lleno de ansias de comprensión y ternura. Sus bellas imágenes no pueden sino ser el más certero contraste para la dureza de la realidad que se explica, en una obra que aun vislumbrando el abismo no quiere perder ni un ápice de su creencia en el Humanismo.

Su sinopsis no puede ser más sugerente: "En el desierto de Atacama, en Chile, a 3.000 metros de altura, astrónomos de todo el mundo se reúnen para observar las estrellas. Abajo, la sequedad del suelo preserva restos humanos intactos: momias, exploradores, aventureros, indígenas, mineros y osamentas de prisioneros políticos de la dictadura. Mientras los astrónomos  buscan vida extraterrestre, un grupo de mujeres busca a sus familiares".

"Nostalgia de la Luz" no pertenece al género documental, mas tampoco al género de ficción, sino a ese olimpo de obras que anteponen el valor de la reflexión Humanista a cualquier atisbo de fórmula, regla o barrera; una suave brisa cargada de ideas, preguntas, reflexiones, testimonios, vitalidad... una reflexión en última instancia sobre el poder del recuerdo, sobre su importancia, sobre su dignidad. De existir un "Superhombre Guzmaniano", este seria el que tiene la capacidad de recordarlo todo, don adquirido al trascender el deber de la conciencia universal. Patricio Guzmán compone aquí la que probablemente será la obra maestra de toda su carrera, siendo como es una auténtica obra maestra del arte de la reflexión a través de la representación cinematográfica. Un inmenso regalo que el directo chileno ha hecho a la Humanidad.

El postre a esta retrospectiva fue la mesa redonda que organizó el fetival bajo el título "Narradores de historias", que contó con la presencia de propio Patricio Guzmán junto a José Maria de Orbe (Aita) y Paula Ortiz (De tu ventana a la mía). En ella se habló sobre los procesos creativos que llevan a querer contar una historia de uno u otro modo; también del triunfo de la narración vacua en el mainstream actual; o sobre cómo la narración no convencial se puede abrir camino en una industria tan marcada por "lo comercial". Podéis saber más sobre Patricio Guzmán en el artículo escrito por Julio Moreno dentro de este especial de Aved sobre el festival.


En lo concerniente a muestra de cinematografias desconocidas, como ya sabréis, los países invitados este año han sido Turquía y Argentina. De la primera, en estos últimos días hemos podido ver dos obras de desigual resultado artístico.

La primera de ellas fue Ben ve Nuri Bala (Yo y Nuri Bala), de Melisa Önel, un durísimo y desgarrador retrato de Esmeray, activista feminista y actriz de origen kurdo, a la que acompañamos en sus dificultades a la hora de sobrellevar su condición transexual en Turquía, un país en el que la permanente discriminación por identidad de género y orientación sexual no consigue obtener protección legal. La directora turca se plantea este documental como una búsqueda en pos de entender qué produce y define el género, mas para el espectador foraneo es inevitable sentirse sobrecogido por la violencia y sordidez de la vida que ha de sufrir este ser humano, una persona que afronta la vida con valentía a la par que resignación, de la misma manera con la que nos permite acompañarla en su intimidad más dolorosa. Este es uno de esos trabajos que no se olvidan fácilmente.

La otra obra turca en discusión fue Gündelikçi (Mujer de la limpieza), de Emel Çelebi, un documental de denuncia sobre el racismo, el machismo, la pobreza y la lucha de clases presentes en la vida doméstica de la urbe turca. Para ello, el realizador da la palabra a mujeres que trabajan limpiando casas ajenas, destapando con ello realidades sumergidas y puntos de vista silenciados por el costumbrismo impuesto. La pega de este documental es su principal virtud, es decir, la simple constatación del hecho antes comentado, ya que por una parte es un tema que merece ser denunciado tal y como esta obra pretende hacer, pero también es cierto que su esquema y su discuso acaban siendo repetitivos cuando no machacones, por lo que acabamos echando en falta un poco más de elaboración tanto narrativa como técnica. Interesante en el fondo, flojo en su alcance y forma.

Respecto a la muestra argentina, pudimos ver "Fotografías", de Andrés Di Tella, un ensayo personal del propio director articulado en base a una investigación documental. Cogiendo como punto de partida una fotografías de su madre encontradas en una caja, Di Tella realiza un viaje al pasado, tanto espiritual como real, desde Argentina hasta la India, hacia el lugar donde ella nació y que siempre quiso olvidar. Mientras desvela los misterios que rodearon la vida de su madre en su país originario, a través de una serie de encuentros con personajes de lo más curiosos, se acaba revelando algo más: la propia identidad del director, sus verdaderas raíces, ocultas para él hasta ese momento. Esta sugerente propuesta, fácil de caer en el onanismo egocéntico, esta muy bien resulta por el director argentino, quien suple los momentos de interés puramente personal con una buena plasmación de la emotividad que le reportan, alternándolos con la intrigante investigación sobre el misterio de su madre y un ameno retrato de la India vista desde los ojos de un occidental. Interesante trabajo, hecho con cariño.

 
La última película que vimos estos días fue Han Jia (Vacaciones de Invierno), de Li Hongqi, gran triunfadora del festival de Locarno de 2010. En ella, la acción transcurre en un pueblo común del norte de China, en donde un grupo de chicos dedican su último día de vacaciones de invierno a matar el tiempo como pueden. Adolescentes sin rumbo y desconcertados por su falta de entendimiento con un mundo adulto sumiso en la melancolia y la desidia, ellos son los protagonistas de esta tragedia revestida de comedia. Su cotidianidad llena de absurdos y humor negro, también de ligera lentitud narrativa y situaciones alargadas en exceso, sirve de marco para plasmar su lucha contra los habituales problemas que todo adolescente tiene a la hora de hacerse mayor.

Críticas y reseñas

  • Aíta

    dir: José María de Orbe

    crítica
  • Aíta. Carta al hijo

    dir: José María de Orbe

    crítica
  • El lugar más pequeño

    dir: Tatiana Huezo

    crítica
  • El premio

    dir: Paula Markovitch

    crítica
  • Mercado de futuros

    dir: Mercedes Álvarez

    crítica
  • Oyun

    dir: Pelin Esmer

    crítica