Entrevistamos a Pablo Herrera Marín

Actualidad Nacional - Redacción Aved - 22 July 2016

Uno de los fundadores de Colectivo Piloto, organización sin ánimo de lucro creada en Barcelona en el año 2004 que ha gestionado diversas actividades culturales y educativas centradas en el campo audiovisual.





Filmmaker, productor, diseñador y músico nacido en Argentina, Pablo ha impulsado y liderado varios proyectos audiovisuales con éxito, convirtiéndose un ejemplo a seguir para muchos de los jóvenes realizadores que buscan alcanzar su sueño. AVED ha tenido la oportunidad de participar en algunos de ellos.

Recientemente hemos tenido la oportunidad de charlar con él a propósito de la realización de la ‘Primavera de los Realizadores en Nueva York’, un festival de cine independiente que está organizando con el Colectivo Piloto en la Gran Manzana, y que estrenará su primera edición en la primavera de 2017.


AVED. Tu tienes una larga trayectoria en la generación de proyectos audiovisuales fuera de lo común. Iniciativas arriesgadas que promueven medios alternativos de producción y que han contribuido a la profesionalización de muchos jóvenes filmmakers. ¿Qué te impulsa a hacer este trabajo?

Pablo. Creo que mi propia experiencia. He crecido en un lugar en el que desafortunadamente existen muy pocos recursos para la producción audiovisual y artística en general. Pero estoy agradecido; ese entorno estimuló mi creatividad… la necesidad de generar los medios para llevar las historias que escribes a la pantalla, inventando un modelo de negocio que funcione en un ambiente muy desfavorable.

En el 2001 me traslade a Europa y, aunque el panorama era bastante más promisorio que en Argentina, tuve que enfrentarme a las desventajas de ser extranjero en un modelo de negocio conservador y elitista. Así que otra vez tuve que agudizar mi ingenio y diseñar una estrategia para insertarme en el mercado. En Barcelona conocí a mi socia Isabelle García y juntos fundamos Colectivo Piloto. Al principio con la idea de encontrar un medio para producir y publicar nuestras historias pero pronto descubrimos que había mucha más gente en nuestra misma situación. Gente muy talentosa, con proyectos muy interesantes que merecían la pena ser convertidos en realidad.


AVED. ¿Qué habéis hecho entonces desde Colectivo Piloto?

Pablo. Lo primero fue crear un equipo de trabajo. Lo segundo fue inventarnos un festival. Claro que la idea no era competir con San Sebastián. Empezamos muy por abajo, utilizando las herramientas que teníamos en ese entonces: los teléfonos móviles. Así nació el miniFilm Festival que estimulaba la producción de películas realizadas con teléfonos y cámaras de fotos digitales. Era el año 2004, Youtube recién acababa de hacer su aparición en Internet y nosotros estábamos muy entusiasmados en ponerle contenido.


AVED. ¿Y cuál fue el resultado del invento?

Pablo. Muchos y muy buenos. Excitantes, sorprendentes. Sólo en la primera edición del festival implicamos a más de 100 realizadores, productores y distribuidores no sólo de España, sino de Europa y Latinoamérica. Fue un rotundo éxito, conseguimos poner en contacto a mucha gente, a dar pantalla a muy buenas producciones que, aunque simples, eran muy contundentes y sobre todo frescas. Y claro que lo más importante fue darnos cuenta de que sin querer estábamos a la vanguardia en un nuevo sistema de distribución.


AVED. Me imagino que ese momento tiene que haber sido histórico para vosotros. ¿Cómo habéis capitalizado el potencial de la idea?

Pablo. Organizamos más ediciones, implicamos a más realizadores, productores, compañías e instituciones. Nos metimos en las universidades, en las escuelas de cine, en institutos y escuelas de primaria. Nos obsesionamos con impulsar el trabajo de nuevos creadores e inspirar el espíritu emprendedor. Era el momento en el que se estaban abriendo nuevos mercados y formas de consumo. Había que estar allí, producir, exhibir. Fue el momento preciso para nacer y crecer.


AVED. Por esa época empezaste a trabajar como consultor cultural para el Ayuntamiento de Barcelona. ¿Cuál era tu trabajo?

Pablo. Mi relación con el Ayuntamiento de Barcelona empieza en el ICUB. El Institut de Cultura de Barcelona estaba apoyando el miniFILM Festival, y ellos me pusieron en contacto con el Departamento de Juventud del Ayuntamiento que por aquel entonces estaba trabajando en la programación del festival Barcelona VisualSound. Me contrataron como consultor para diseñar e implementar un nuevo modelo de negocio y la estrategia comunicativa del festival. El festival Barcelona VisualSound es estratégico para la ciudad de Barcelona porque es un evento donde muchos filmmakers comienzan su andadura profesional. Su organización es compleja porque existen múltiples representantes de los agentes públicos en su mesa ejecutiva. Cuando yo llegué al Barcelona VisualSound el festival era un evento bastante politizado. Mi trabajo fue despolitizarlo y generar un modelo de negocio sostenible, aumentando la aportación privada y facilitando el acceso de las obras y los realizadores al mercado audiovisual.

En este sentido, creo que hicimos un buen trabajo, conseguimos sponsors, implicar a las escuelas de cine y las productoras. Conseguimos llevar muchas de las obras en competición al cine y TV.


AVED. También desde Colectivo Piloto habéis desarrollado algún trabajo de cooperación en África. ¿Cómo surgió la iniciativa de Mboro Festival du Cinéma en Senegal?

Pablo. A mí no me gusta mucho denominarlo como un trabajo de cooperación. El término cooperación es una forma paternalista impuesta por occidente a los países más pobres. Yo prefiero enfocar la historia desde otra perspectiva: en África hicimos exactamente lo mismo que hacemos en España, Argentina, Francia o Estados Unidos. No por ser en Senegal un proyecto se tiene que llamar ‘de cooperación’ y por hacerlo en Barcelona ‘de emprendimiento’. Sencillamente nos asociamos con entidades y productoras del lugar, analizamos las necesidades del terreno, compartimos ideas y diseñamos un festival de cine acorde.


AVED. ¿Cuáles eran entonces esas necesidades?

Pablo. Producir material para televisiones locales con contenidos preventivos (enfermedades, educación sexual, igualdad de género, etc). El proyecto fue gestionado por organizaciones locales con la implicación de pequeños productores y filmmakers del lugar, y por supuesto con un importante componente educativo. Desde Colectivo Piloto intentamos siempre generar el componente educativo en los proyectos en los que participamos. Mboro Festival du Cinéma salió bien, fue una experiencia muy útil y productiva.


Pablo Herrera



AVED. Luego llega la experiencia americana. ¿Cómo surge la idea de ir a trabajar a Nueva York?

Pablo. Mi relación con Estados Unidos empieza en el año 2011 cuando me traslade a Nueva York para la realización de ‘The Building of A Community’ un documental encargado por el Museum of Reclaimed Urban Space (MoRuS) acerca de los movimientos sociales y activistas del Lower East Side en Manhattan. Estuve un verano entero experimentando y trabajando en este emblemático barrio neoyorkino caracterizado por el fuerte movimiento social y la contra-gentrificación de la zona impulsada por el ex alcalde R. Giuliani. Fue una experiencia muy productiva y me sirvió mucho para conocer el sistema de trabajo americano.


AVED. El modelo Americano es muy distinto al Europeo, y al del resto del mundo. ¿Cómo lo experimentaste?

Pablo. Sí, es muy distinto, existen todo tipo de regulaciones y es un mercado muy competitivo. Es muy profesional, aunque eso no quiere decir que sea mejor que en el resto del mundo. Creo fundamentalmente que el mercado Americano es muy bueno vendiendo ideas, aunque luego la idea resulte no ser tan buena o el equipo de trabajo no tan talentoso como te esperabas. En este sentido creo que el mercado de producción Americano también tiene muchas cosas por aprender. Pero sobre todo se trata de una diferencia cultural, algo que no pasa únicamente en el mercado audiovisual. Es verdad que el sistema en general funciona muy bien, y si al final algo sale mal o un producto no funciona, tampoco es el fin del mundo. En España si un producto no te funciona puede que posiblemente te arruine financieramente de por vida. En Estados Unidos fracasar es un requisito para alcanzar el éxito, fracasar está bien visto y nadie le tiene miedo al fracaso.  


AVED. Volviendo a la línea de los festivales. Has participado también en una iniciativa bastante original llamada On My Block Films, ¿de qué se trata?

Pablo. Durante mi trabajo en ‘The Building of A Community’ conocí a Mary Crosse, Productora Ejecutiva en Derby. Por aquellos días Mary estaba produciendo un festival de cine en Nueva York llamado On My Blocks Films, un evento participativo que impulsaba la creación de películas implicando a productores y filmmakers con los vecinos de Nueva York. Cuando Mary conoció la historia de Colectivo Piloto inmediatamente se interesó en implicarme en el proyecto y cuando yo conocí el proyecto de Mary inmediatamente me enamoré de él.

Fue un proyecto de participación social, pero lo más interesante fue como On My Block consiguió poner en contacto a gente común con los más prestigiosos productores y realizadores neoyorkinos. Si bien es común que en la rutina de Nueva York te cruces con muchos rodajes, lo que no es común es que como vecino te puedas sentir parte de él. Esta iniciativa sirvió para conectar al ciudadano con la industria, más allá del mero papel de consumidor. Fue un gran proyecto de humanización del mercado por decirlo de alguna manera...


AVED. ¿Cómo llega el proyecto de la Primavera de los Realizadores a Nueva York?

Pablo. ‘La primavera de los Realizadores’ en una idea que surge de una reunión con Ignacio Olmos, Director del Instituto Cervantes en Nueva York. En aquel meeting planteamos varias ideas acerca de lo que podemos hacer para promover las producciones españolas y latinoamericanas en Estados Unidos.

En Nueva York existen varias iniciativas para promocionar el cine hispanohablante como el ‘Cinema Tropical’, pero como es de esperar están muy focalizadas en la promoción de producciones ya consagradas. Me parece bien que estos festivales dediquen cartel a Almodóvar, Iñárritu o García Bernal, pero esta gente ya goza de cierto status en sus países e incluso algunos de ellos en Estado Unidos. Con la ‘Primavera de los Realizadores’ intentamos poner en contacto a pequeños productores y filmmakers que buscan abrirse un hueco en los Estados Unidos y, sobre todo, promover las producciones de habla española.


AVED. Otra vez con el ánimo de promover…

Pablo. Sí, porque ese es el espíritu que profesamos desde Colectivo Piloto. Trabajamos desde abajo que es por donde se tiene que empezar. Sin construir castillos en el aire, trabajamos desde la realidad, de apoco, pero de forma contundente.


AVED. ¿Qué expectativas tenéis con la Primavera de los Realizadores?

Pablo. Tenemos objetivos a corto, mediano y largo alcance. Primero, asentar las bases para una fluida comunicación entre realizadores, productores e inversores. El networking es fundamental.

En la primera edición del festival organizaremos exhibiciones, charlas, workshops y un dia de pitching. ¿El objetivo? implicar a la mayor cantidad de productores, realizadores e inversores posibles y conseguir la producción de un corto documental y una pieza de ficción.


AVED. ¿Hay fechas para el evento?

Pablo. Esperamos realizar la primera edición en la primavera de 2017.  


AVED. ¿Cómo pueden participar desde España los productores, realizadores e inversores?

Pablo. Actualmente estamos desarrollando la plataforma web que alojará toda la información del festival. Por ahora se pueden poner en contacto con nosotros a través de la siguiente dirección de correo electrónico: info@cpiloto.org


AVED. ¿Qué consejo les darías a los jóvenes realizadores que quieren insertarse en el mercado norteamericano?

Pablo. Que no se desanimen y que no malgasten su tiempo creyendo en los sueños de los demás. Esa frase viene de alguien conocido, ¿no?