A Esmorga

Ignacio Vilar 2015 España

Fiel adaptación del clásico homónimo escrito por Eduardo Blanco Amor

Bocas, Ciprián y Milhomes son tres amigos que viven durante el franquismo en un pequeño pueblo gallego. Tres compañeros de juergas que se disponen a vivir una noche más de bares. Durante las siguientes veinticuatro horas el pueblo se sumergirá en el caos, dejando tras ellos un rastro de destrucción, represión y perdición.

La película de Ignacio Villar es una adaptación homónima de la novela de Eduardo Blanco Amor, una de las obras de referencia de la literatura gallega en donde el lector es testigo de una noche de desfase llena de trasfondo político y social. Pero más allá de la reivindicación del original que hacer Villar, el director consigue retratar la realidad desde una una literalidad tremendamente cercana a la fuente, algo que sin duda ha debido suponer un duro reto tanto para él como para los actores. En ese sentido, la película entra poco a poco, del mismo modo que lo hace el aguardiente en una noche "a esmorga": el primer trago resulta un bofetón duro que trastoca a quien lo toma, pero a medida que uno se acostumbra a la botella, se acaba con más facilidad.

La factura técnica y narrativa de la película es formidable, pues a Ignacio Vilar no le tiembla el pulso y consigue plasmar dos ambientes excepcionales que más bien parecen un reflejo del alma de los personajes. Así pues, del mismo modo que nuestro "trío calavera" sufre una transición emocional, el director consigue transmitir esa evolución a través de una planificación hecha a medida, con una puesta en escena y unos juegos de luz que dejan patidifuso al espectador.

Tampoco podemos pasar por alto la genial interpretación de Morris, Elejalde y De Lira. Cada uno de ellos tiene la misma función que las patas de un trípode, pues resultan esenciales. De hecho, ninguno destaca por encima de otro y resuelven de un modo impecable el duro ejercicio al que se enfrentan, llegando al punto de transmitir con una simple mirada los sentimientos de sus personajes. La conexión resulta palpable.

En resumidas cuentas, "A esmorga" es de esas películas que permanecen contigo mucho después de haber salido de la sala, aunque no sea una película fácil para el público más generalista. Sin duda es una obra que merece ser vista, un complicado ejercicio de adaptación literaria y de acercamiento al "espíritu gallego". Imprescindible.

Roger Rodriguez