Crónica del Terrormolins 2008
Javier Rueda 11 November 2008
Los pasados días 6 a 9 de noviembre asistimos fielmente a nuestra cita con el XXVII Festival de Cine de Terror de Molins de Rei, un certamen que año tras año gana en envergadura, prestigio y éxito de público.
Presentando el festival
Lejos queda ya el parón que este festival sufrió en la década de los noventa. La salud de la que goza esta fiesta del cine de terror ha sido posible gracias a trabajo realizado por una organización que ha creído firmemente en este certamen y que ha apostado por consolidarlo en términos de calidad y relevancia de la programación, siempre teniendo en cuenta sus orígenes y pretensiones cinéfilas y sin olvidar el especial mimo con el que siempre ha tratado a su público.
Así pues el "Terrormolins", como se le conoce coloquialmente, ofrece una de las propuestas más interesantes del panorama cinematográfico catalán, programando películas de rabiosa actualidad (estrenos y premieres incluídas) junto a obras clásicas de indudable valor artístico e importantísimas de redescubrir y reivindicar, además de ofrecer un conjunto de actividades paralelas muy interesantes entre las que se incluye un concurso de cortometrajes que cada vez va a más. A todo esto hay que añadir el gran esfuerzo por convertir sus espacios y actividades en experiencias interactivas para el público, siendo uno de sus rasgos más característicos las puestas en escena y performances con que deleitan al espectador año tras año, aprovechando los descansos entre películas para escenificar situaciones terroríficas llenas de humor macabro y ganas de asustar al más respetable.
Por último, me gustaría acabar esta introducción del festival alabando la valentía que demuestra la organización en la mayoría de sus decisiones, entre las que se encuentra no cortarse un pelo a la hora de hacer redescubrir al público interesantísimas obras que sería difícil que emitiesen por televisión, ya sea por políticamente incorrectas y/o por presuntamente desfasadas, además de la muy remarcable intención de dar cabida (y premios) en el citado concurso de cortometrajes a obras que hoy en día no sería admitidas en ningún otro certamen por no tener una factura visual digna de escuela de cine (en realidad solo habría que decir que es uno de los pocos concursos de cortos que realmente tienen vocación de festival, dos conceptos que desgraciadamente suelen malinterpretar como uno los organizadores de los primeros).
Crónica de esta edición 2008
Centrándonos en la edición de este año 2008, todo un éxito a tenor de la masiva afluencia de público apreciada durante los tres días, el festival volvió a contar con sus (con)sagradas "12 Horas de Terror", así como con el concurso de cortometrajes, además de otras actividades paralelas tales como el II Concurso de Microrelatos de Terror i Gore y una mesa redonda en torno a los psicópatas en el cine en donde además se presentaba un ameno libro titulado Psicópatas en Serie
(Rafael Dalmau & Jordi Batet, Edicions Raima). También en paralelo se pudo disfrutar de dos exposiciones, una sobre las maquetas utilizadas en el rodaje de Violeta, la Pescadora del Mar Negro
y otra sobre el oscarizado trabajo de DDT, la célebre empresa catalana de efectos especiales. Cabe destacar que el director artístico del festival, Alber Galera, es también el comisario de esta exitosa exposición que ha recibido más de 10.000 visitas.
En las "12 Horas de Terror" se ha vuelto a apostar por una programación variada y rica en nuevas y viejas joyas a (re)descubrir. Así pues, una de las proyecciones más esperadas ha sido la premiere de la notable aunque también discutible Déjame Entrar (Låt den rätte komma in)
, de Thomas Alfredson, film premiado en diversos festivales internacionales de prestigio. Esta película, que se distribuirá en España el año que viene, solo se ha podido ver en Donosti, Sitges y Molins de Rei, lo que demuestra el poderío del festival, un verdadero as en la manga que ha hecho las delicias del público asistente. Esta obra de vampirismo pre-adolescente trata con sensibilidad la relación que se establece entre un niño y su vecina no-muerta, aderezando la historia con las habituales muestras norteeuropeas de pedofilia naif
y justificación filofascista de la violencia, todo desde un prisma de género que no rehuye del gore (aunque suave) ni de una presentación formal impecable.
Igual sabor de boca dejó la reposición de La Niebla
(The Mist)
, de Frank Darabont, proyección que responde al interés de la dirección del festival en mostrar en cada edición la que para ellos es la mejor aproximación al género de ese año. Objetivo cumplido, pues La Niebla
es una maravilla de película, un demoledor tratado apocalíptico sobre la condición humana, cimentado en la también magistral novela homónima de Stephen King, de la que este film es adaptación oficial. Frank Darabont es un gran director y guionista de cine y esta película es una muestra contundente de ello.
Otra película a (re)descubrir fue El Diario de los Muertos (Diary of the Dead) , de George. A. Romero, quinta entrega de su célebre saga de zombies que cronológicamente se situa de manera anacrónica en el comienzo de la hecatombre zombie, pues esta ambientada en el tiempo actual. Romero utiliza este "cambio de fechas" para construir una divertida y gore sátira sobre los medios de comunicación y el poder revolucionario que internet ofrece a los nuevos creadores audiovisuales. Larga vida al maestro.
El clásico
sorpresa de este año fue la magistral y terrorífica Shock
, de Mario Bava, genuina muestra del talento que atesoraba este maestro italiano del género de terror. De atmosfera insana, inquietante banda sonora y excelentes efectos especiales de la época, esta proyección pone de manifiesto la facilidad con la que esta clase de artistas podían ponernos los pelos de punta, sin abusar de aparatosos efectos especiales ni situaciones límite irresolubles. Cine de terror en estado puro y motivo de sorpresa
más que suficiente como para acudir al festival edición tras edición en busca de nuevos incentivos de igual índole.
Otra película que se proyectó fue la divertida Atrapados
(Feast)
, de John Gulager, gamberrada gore al mejor estilo de Abierto Hasta el Amanecer que cambia vampiros por monstruos informes. Aquí se estrenó directa a DVD aunque visto el panorama actual hubiera merecido mejor suerte. Peor sabor de boca dejó la sexta película en discordia, The Cemetery, presentada por su director James J. Wilson, ambiciosa explotation trash
de fantasmas ambientada en un futuro no muy lejano. Su deslavazado guión y ritmo narrativo confundieron al público e hicieron incomprensible la trama de este largometraje de apenas una hora de duración. Una pena, ya que la intención del festival era dar la oportunidad a una producción local y esta acabó siendo, de lejos, lo peor de la noche. De todas formas son de remarcar las intenciones autorales de este director que, no en vano, se ha hecho un nombre en el mundo del cortometraje.
En cuanto a las habituales performances en directo, este año se centraron en el homenaje que el festival rendía a las películas de posesiones diabólicas, representando varios pasajes libres en torno al film El Exorcista (The Exorcist)
, de William Friedkin. Si bien las penurias económicas de este año fueron las culpables de la sencillez de su puesta en escena, no es menos cierto que estuvieron tan afortunadas como de costumbre, haciendo las
delicias de los asistentes y demostrando que la imaginación y las ganas
de hacérnoslo pasar bien estan en plena forma y por encima de cualquier "crisis".
Por último, la única pena de estas "12 Horas de Terror" fue que no pudiera venir ningún director o actor célebre a presentar su correspondiente película, sobre todo teniendo en cuenta los nombres que se habían estado barajando en los últimos meses. En fin, una pequeña pega respecto a años anteriores, olvidable teniendo en cuenta el espléndido nivel de la muestra.
El cuanto al concurso de cortometrajes, como de costumbre, su final se disputó el viernes y pudimos volver a disfrutar de sus mejores obras en la noche del sábado.
Las ganadoras de esta edición fueron la técnicamente impecable Las horas muertas , de Haritz Zubillaga (primer premio & mejores FX y maquillaje), la ingeniosa Tras los Visillos , de Gregorio Muro y Raúl López (segundo premio) y la arriesgada Plano Contraplano , de Paco Ruiz y Guillermo Ruiz (premio del público "Angoixa"). Recordemos que este año la dotación global de los premios era mayor y que el jurado estuvo compuesto por Quim Cruselles (director del Festival Julius), Toni Benages (director y programador del Festival Filmets de Badalona), Marc Riba i Anna Solanas (autores del corto Violeta, la pescadora del Mar Negro; ganadores del Primer Premio del VI Concurso de Terror y Gore de Molins de Rei), Joan Domènech (presidente del Cine club Hal 2002 de Molins de Rei), Cristina Piaget (actriz y modelo) i Paco Plaza (director de películas como Romasanta o Rec).
La ganadora del concurso de microrelatos fue Megapixel Glasses
, escrito por Patricia Muñiz. Hubo un accésit otorgado a Los Osos de Mamá, escrito por Antoni Galceran Gallifa. El jurado estaba compuesto por Jaume Benedito (revista Miasma), Glòria Massana (Biblioteca Pau Vila de Molins de Rei), Laura Marin (Festival de cine de Terror de Molins de Rei) y Aina Ibáñez (ganadora de la pasada edición de este concurso).
En resumidas cuentas, nos encontramos probablemente ante el festival cinematográfico de Cataluña con más solera y tradición (con permiso del Sitges Film Festival). Un absoluto placer que, con 27 ediciones a sus espaldas, aún sigue traspirando su característico amor por el cine de terror, un amor que posibilita que cada año aumente el número de seguidores fieles a esta cita. Valga como ejemplo y declaración de principios que un servidor lleve sin perdérselo desde hace años... Imprescindible seguirlo de cerca.
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