Michelle Morgan, Joshua Close, Shawn Roberts
Cuarta entrega de la célebre saga de zombies que, en esta ocasión, nos
sitúa de nuevo en la primera noche de todas, la misma que se nos relato
en la seminal La Noche de los Muertos Vivientes pero ambientada en
nuestros días.
Otra novedad es su divertido tono cómico y auto
referencial, alejado de la habitual seriedad con que ha trabajado
siempre el director, además de ser la primera en utilizar el recurso de
la narración pretérita, llevada acabo por el personaje que
supuestamente editó las imágenes que se nos muestran.
Lo que no ha
desaparecido es el agradecido tono reflexivo que impera en sus
películas, que en esta ocasión se centra en la deontología moral del
mundo del audiovisual y la libertad e inmediatez que dan los nuevos
canales de información (entiéndase Internet).
De ritmo constante y
efectos especiales a la altura, quizás no sea esta la entrega que
ofrece mayor enjundia reflexiva (Land of the Dead la que más) pero muy
posiblemente sea la más divertida de todas.
¡Larga vida al maestro!