"Sabes más de lo que no
Sabes", una mirada narcisista y caprichosa sobre el distanciamiento y
la incomunicación que sufre un occidental -la propia directora- al
viajar al país del sol naciente y tener que interactutar con una
sociedad y una cultura toalmente ajena y extraña.
Esta experiencia, narrada en primera persona, se complementa con su
propia experiencia vital previa y posterior al viaje, ya que su marido
es japonés y, tras años de convivencia, ella todavía sigue intentando
establecer los límites de la comunicación entre culturas diferentes, no
ya verbal sino cultural y emocional.
Por desgracia, de quien realmente
esta hablando es de ella misma y además su discurso se queda en el mero
enunciado, por lo que nuestro interés baja rápidamente y podriamos
llegar a aburrirnos sino fuera porque algunas de las imágenes tienen
cierta gracia (el resto no pasan del costumbrismo de saldo). Obviable.