Elsa Baeza, Montserrat Blanch, Mary Carrillo
Nueve Cartas a Berta, de Basilio
Martín Patino, toda una Concha de Plata en el Festival Internacional de
Cine de San Sebastián que, vista hoy en día, bien parece que mereciera
algún premio más importante y en festivales de mayor prestigio. Este
film pertenece al que por entonces se denominó Nuevo Cine Español pero,
a tenor sobre todo de sus primeros treinta minutos, más acorde sería
decir que recuerda al Resnais experimental de la vanguardia francesa,
todo un piropo, sin duda merecido.
Nueve Cartas a Berta es una película maravillosa, rabiosamente moderna
y muy reflexiva, aunque este último aspecto se camufla parcialmente
bajo el halo costumbrista que acaba impregnando gran parte del film.
Igualmente es bella en su puesta en escena e incisiva en todos aquellos
aspecto que definían la cultura española de la época, vistos como solo
un español coetáneo podría ver pero, por momentos, intentando situar la
mirada como si de un observador extranjero se tratase.
De esa manera se transita del punto del vista del protagonista (alter
ego del director) al punto de vista omnisciente del demiurgo (alter ego
de la visión objetivista del propio director) de la forma más natural
posible, sin apenas notarse estos constantes cambios.
La estructura en capítulos, tan de moda en el cine de autor de hoy en
dia -Lars Von Trier a la cabeza- demuestra de nuevo la modernidad de
Patino, artista que en todo momento es consciente del gran film que
esta realizando y que cierra esta -una de sus obras magnas- con un
final tan bello como melancólicamente triste por la doble reflexión que
comporta y la nostalgia que desprende. Obra maestra.