Título original: BU JIAN BU SAN
Es el último día en activo de un cine dedicado a las películas de artes marciales. La jornada laboral para los trabajadores transcurre lenta pero segura hacia la inseguridad. Los escasos clientes del cine, comen pipas, se miran unos a otros, visitan el lavabo y recorren el laberíntico “backstage” del recinto.
Los planos son fijos y eternos, no hay prisa, la película que se proyecta no va a ir más deprisa. Los recorridos rutinarios se hacen tremendamente largos, sobretodo en el caso de la taquillera coja. Las anécdotas que protagonizan los clientes dan un toque de humor sin que ésta sea la dinámica predominante. El film, siguiendo el estilo del director, camina entre la ensoñación y la irrealidad como si observáramos una fábula rocambolesca.