Qiang Li, Baoqiang Wang, Shuangbao Wang
Que se llevara el Oso de Plata en Berlín 2003 ya es un factor por el que apetece ver esta película, y si a ello añadimos el hecho de que ha sido prohibida en su país de origen, tenemos motivos suficientes para no dejarla escapar.
Blind Shaft es una cinta curiosa por la manera de tratar la temática que la ocupa, que no es otra que la ausencia de remordimiento ante el asesinato premeditado. La historia se centra en dos trabajadores chinos de clase baja, que frecuentan empleos mal pagados en minas ilegales, pero con un as en sus mangas: dentro de los túneles bajo tierra matan a compañeros suyos fingiendo que han sido víctimas de un accidente laboral, para así cobrar su indemnización.
Todo les va bien hasta que topan con Fengming, un honrado joven al que uno de los dos protagonistas le cogerá cariño, aún sabiendo que será su próxima víctima.
A pesar del cruel argumento, el film se desarrolla por un camino entre la comedia y el drama, sin atisbos de lágrima fácil y con unas excelentes interpretaciones que hacen que casi lleguemos a aceptar el modus operandi de los protagonistas, menospreciando la vida ajena, con tal de salir del mundo en el que se encuentran.