SÁBADO 28 DE ABRIL. ADMIRANDO EL ABISMO
AFTER THIS OUR EXILE (FU ZI) | Hong Kong/China, 2006, 35 mm, 150 min.
Director: PATRICK TAM, Guión: Tian Koi-leong, Patrick Tam, Producción: Vision Film Workshop.
Intérpretes: Aaron Kwok, Charlie Young, Gow Ian Iskander, Kelly Lin, Qin Hailu.
Sección: OFICIAL
La primera película oficial del día es After this our exile, el último
trabajo de Patrick Tam tras 17 años de inactividad en la dirección. El
film se inicia con un texto del propio Tam en el cual nos explica, en
resumidas cuentas, cómo espera que su obra nos llegue al corazón, algo
que, irónicamente, no ha conseguido.
Esta es la historia de un niño abandonado. Fruto de un matrimonio que
vive en la desidia, el protagonista ha de ver cómo su madre prefiere
empezar de nuevo sin él mientras su padre lo arrastra al infierno. Es
inevitable la reflexión acerca de los bien sabidos daños colaterales,
los hijos y el modo en que el fracaso de la relación conduce al
pensamiento de que todo en ella es un error a solventar.
El egoísmo se hace extremo y la inconsciencia gana terreno
progresivamente. En este caso, el deseo por parte de la madre de tener
una vida feliz la lleva a deshacerse de todo su pasado, dejando la
supervivencia de su retoño en manos de un marido resentido que sólo
sabe ganar dinero pidiendo prestado, haciendo de gigoló y, finalmente,
forzando a su hijo a robar.
El estilo de la película nos recuerda vagamente al de Wong Kar Wai
(Deseando Amar, 2046). La fotografía adquiere su máxima expresión sobre
la piel de los protagonistas. El montaje es elegante, con cortes dentro
de una misma secuencia y transiciones entre escenas. Sin embargo, las
actuaciones dejan mucho que desear y no crean empatía hacia los
personajes.
La música está colocada sin acierto, llegando en algún momento a
adquirir una relevancia injustificada. Globalmente, da la sensación de
estar viendo varios episodios de una telenovela en la que ni siquiera
las escenas de sexo tienen credibilidad.
SYNDROMES AND A CENTURY (SANG SATTAWAT) | Tailandia, 2006, 35 mm, 104 min.
Dir: APICHATPONG WEERASETHAKUL, Guión: Apichatpong Weerasethakul, Producción: Apichatpong Weerasethakul.
Intérpretes: Nantarat Sawaddikul, Jaruchai Iamaram, Sophon Pukanok, Jenjira Pongpas, Arkanae Cherkam.
La siguiente película, Sang Sattawat, es una oda al surrealismo,
incluso se podría decir que debido a su ironía roza el dadaísmo.
Las dos partes que componen el film son, más o menos, simétricas en
cuanto a personajes, diálogos y escenas. La primera, caracterizada por
su sencillez e íntegramente rodada con planos fijos, nos transporta a
un humilde centro sanitario de las afueras, rodeado de naturaleza. La
segunda parte, como contrapunto a la anterior, utiliza movimientos de
cámara y transcurre en un moderno hospital de ciudad. Técnica y
argumento opuestos, como las caras de una misma moneda.
En medio de esta dimensión dentro de otra dimensión coexisten varias
historias curiosas, todas ellas filmadas con un gran sentido del humor:
Un anciano monje budista que intenta sacarle medicamentos a los
doctores usando un relato karmico de pesadillas con pollos; una doctora
describe su excursión con un vendedor de orquídeas a un admirador que
acaba de declarársele; el dentista-cantante y sus conversaciones con un
monje que quería ser dj; y la estrambótica conversación entre un grupo
que se reúne en el ala de prótesis, son algunas de las historias más
destacables.
Sin duda, estamos ante una película de difícil clasificación que no nos
deja indiferentes. Desde el plano inicial en el que, manteniendo un
plano fijo, un hombre responde a las preguntas de lo que parece ser un
incongruente test psicológico, pasando por un eclipse salido de la
nada, hasta llegar a una de las escenas finales en la que se muestra un
extractor de humos durante más de dos minutos, el director mantiene ese
aire de ensueño e intriga creando, al tiempo, un mundo entrañable para
el espectador.
STILL LIFE (SANXIA HAOREN) | China, 2006, 35 mm, 107 min.
Director: JIA ZHANGKE, Guión: Jia Zhangke, Sun Jianmin, Guan Na, Producción: Xstream /Shanghai Film Group.
Intérpretes: Zhao Tao, Han Sanming, Li Zhubin, Xiang Haiyu, Zhou Lin.
Sección: AS
La película que cierra el día de hoy -con cartel de entradas agotadas-
es la última obra del aclamado director chino Jia Zhangke.
Still Life simboliza la búsqueda de la paz interior. Poniendo como
telón de fondo uno de los parajes más bellos de China: 'Las Tres
Gargantas', los personajes representados están inmersos en una cruzada
personal por encontrar algo del pasado que no se dejó atrás. Un hombre
intentando recuperar a su esposa e hija y una mujer que busca a su
esposo para empezar una nueva vida con otra persona.
El director divide el film en capítulos con títulos como té,
cigarrillos, toffee o licor, al tiempo que muestra las dos historias de
un modo curioso, situando la del hombre como cabeza y cola mientras que
la de la mujer constituye el cuerpo.
Los lugares en los que transcurren las historias nos recuerdan a una
ciudad demolida por la guerra, con escombros y derribos por doquier,
que antaño fueron un hogar. En las Tres Gargantas se creó una presa que
está dejando bajo el agua pueblos enteros, que está ahogando los
recuerdos en pro de la modernidad.
En este contexto, los protagonistas son personas trabajadoras y
corrientes, rodeadas de aquellos que se aprovechan del sudor ajeno tras
arrasarlo todo a su paso. Constituyen el espíritu chino de la
constancia y la perseverancia, superando los obstáculos como si de un
paso más del camino se tratara. La fotografía ayuda a crear este
ambiente con realismo y sencillez utilizando colores amarillentos y una
gran definición.
Aunque Still Life se podría definir por su realismo, cabe mencionar que
no deja de lado la magia oriental. Un ejemplo de ello lo encontramos en
la introducción puntual de imágenes surrealistas representando la
ensoñación inherente al ser humano.
DOMINGO 29 DE ABRIL. LA SUMA DEL PASADO
THE EXAM (KAOSHI) | China, 2006, 35 mm, 104 min.
Director: PU JIAN, Guión: Pu Jian, Producción: Nanjing Film Studio, Communication U. of China.
Intérpretes: Qu Feng-qin, Zhou Hai-chun, Liu Lai-fu, Yang Xinyu, Xu Bo.
Sección: OFICIAL
The exam es un ejemplo de lo que puede llegar a ser el cine, un
pellizco de la existencia, en este caso un pedazo de la realidad, pura
y simple. Recordándonos a Ni uno menos (Zhang Yimou, 1999), la historia
y gran parte del elenco son los propios protagonistas del hecho real
que se nos narra.
Una profesora ha de realizar un examen a sus cinco alumnos. La
peculiaridad se halla en que residen en un paraje natural alejado y de
muy difícil acceso. Viven sin electricidad, son autosuficientes,
carecen de miedos cosmopolitas y, cuando han de ir a la ciudad, no
tienen otra opción que atravesar durante horas un barrizal que se
interpone en su camino hacia el autobús que les lleva a la urbe.
La monotonía de la aldea se ve afectada cuando los
niños, influenciados por el 'alcalde' de la zona, fallan a propósito el
examen para que la profesora no consiga su posible traslado. Su modo de
vida se refleja en su forma de ser. El diálogo se usa como forma de
relacionarse unos con otros, sin prisas y sin adornos innecesarios.
Los medios con los que está rodada son básicos, inclusive tiene algunos
fallos de fotografía que podrían haberse evitado. Se podría decir que
todo está acorde con la intención de la obra, creando la idea de
inocencia hasta en su nivel técnico.
Cuesta imaginar que este micro-mundo exista en nuestros días; sin
embargo, nos es necesario saber que es posible este modo de vida
pacifista, en el que no hay adictos a la televisión y donde los niños
tienen un enorme campo de trigo como zona de juegos, con total
inocencia. No es que la película abogue por esta forma de vida sino más
bien la presenta como una opción, como la que tomó, veinte años atrás,
la propia protagonista del film caracterizada por su aplomo y
convicción. El propio desenlace apoya este hecho dejándonos, en cierta
manera, las puertas abiertas a cualquiera de los dos caminos.
RAIN DOGS (TAI YANG YUE) | Malasia, 2006, 35 mm, 94 min.
Director: HO YUHANG, Guión: Ho Yuhang, Lim Lay-kuen, Too Set-Fing, Producción: Lorna Tee, Ho Yuhang.
Intérpretes: Liu Wai Hung, Kuan Choon Wai, Cheung Wing Hong, Pete Teo, Chua Thien See, Yasmin Ahmad.
Sección: OFICIAL
Rain Dogs nos muestra una Malasia pobre y oscura en la que la crisis
adolescente pasa por aceptar la muerte de un hermano, sopesar el
respeto por tu madre y (re)conocer la violencia.
La historia sigue los pasos de Tung, un joven que poco después de
visitar a su hermano recibe la noticia de que éste ha muerto en una
reyerta. Este trágico hecho, unido a la relación que mantiene su madre
con un tipo que sólo sabe quitarle el dinero, le impulsa a mudarse a
casa de su tío sita en la ciudad.
Sin perder el estilo pausado y contemplativo al que nos acostumbra el
cine asiático, la película está repleta de tintes de cine negro
independiente americano. Los planos y las situaciones nos recuerdan a
un film noir; sin embargo, la resolución de las escenas nos trae de
vuelta a sus raíces orientales. Así pues, mientras los personajes
secundarios crean una atmósfera opresiva alrededor del protagonista,
éste no se abandona a la venganza o la agresión.
Es destacable el escenario angustioso en el que se nos introduce. El
uso de las sombras ayuda a crearlo, para, en algunos momentos, no dejar
apenas percibir los rostros de los personajes. Una de las imágenes más
simbólicas al respecto transcurre en un cementerio; después de un
retroceso de la cámara se nos muestra el campo de lápidas a través de
las rejas, evocando la idea de la muerte como algo de lo que no se
puede escapar.
La película transcurre entre las pesadillas del protagonista, sin que
se vea ninguna evolución en la historia, lo cual crea un vacío en el
espectador acostumbrado a una narración dotada de un principio,
desarrollo y final consecuentes entre sí. De todas formas, no se puede
obviar el hecho de que la realidad misma puede llegar a ser ilógica e
inexplicable, por lo tanto la reacción del personaje principal ante
esta incongruencia vital es una de las intenciones de Rain Dogs.
SUMMER PALACE (YIHE YUAN) China
Dir: Ye Lou, Guión: Ye Lou, Feng Mei, Ying Li, Producción: Dream Factory, Laurel Films, Rosem Films, Fantasy Pictures.
Intèrpretes: Hao Lei, Guo Xiaodong, Hu Lingling, Zhang Xianmin.
Secció: OFICIAL
"Cuando hubo guerra di mi sangre y ahora que hay paz no puedo dar un paso"
La última película del día, Summer Palace, nos muestra la trayectoria
de Yu Hong a través de su diario. La historia es la de una chica de
pueblo que consigue entrar en la universidad de Pequín. Lejos de la
supervisión paterna, inmersa en un mundo sin restricciones, da rienda
suelta a su verdadero ser.
El film relata la libertad encarnada en alguien atemporal, con la
peculiaridad de vivir en la china comunista. En palabras de la
protagonista, la única forma que tiene de definir su turbulencia
interna, su falta de paz, lo que hizo que jamás volviera a ser la
misma, es amor. Son tan intensos sus sentimientos y pensamientos que no
soporta la dependencia que ello le crea, tanto como para revelarse
provocando todo lo contrario: 'te quiero y por eso tenemos que dejarlo
aquí'.
Durante el año 1989, los estudiantes empiezan a manifestarse con las
consiguientes cargas militares. Dentro de la película, este contexto se
trata como metáfora de la vida interior de la protagonista más que como
una explicación de su comportamiento. No se habla de política ni de los
motivos que condujeron a los movimientos estudiantiles de esa época,
únicamente de las emociones. De hecho, ni siquiera se hace referencia a
la masacre de Tian'anmen.
Uno de los temas más interesantes que se abordan es el de la unión de
la moralidad con la legalidad. Aun teniendo un sexo impulsivo,
encuentros adulteros e incluso un aborto, Yu entiende que algo no puede
ser malo si se es feliz con ello. Según ella, su ternura, su pasión,
sólo era mostrada durante el acto sexual, de manera muy intensa,
visceral, real, explotando literalmente y revirtiéndose en sus
relaciones.
Experimenta el deseo ardiente de absorber lo que el mundo tiene para
ofrecer, con sus titubeos y sus equivocaciones pero firme en los
momentos difíciles. En suma, ella representa la parte de China que
volaba aún anclada al suelo, el sueño.
La sucesión de fechas y lugares nos van situando dentro de la historia;
es muy interesante observar la expansión a otros países de los
protagonistas, en concreto a Alemania, y el modo en que les afecta el
desarraigo aún sabiendo que su patria es lo más parecido a una cárcel;
sin embargo, hacia la parte final del film, coincidiendo con la madurez
de los personajes, demasiados saltos temporales nos desconectan del
film, provocando la idea de que esta época vital carece de importancia
y llegando a mitificar la juventud.
El film está rodado con Steadicam en la mayoría de su metraje
; en lo
que llevamos de festival es el primer film que la utiliza. En las
escenas en las que es virtualmente imposible su uso no se pierde el
estilo, optando por mover la cámara de forma similar. Gracias a la
Steady, nos acercamos íntimamente a la acción, sintiendo la diversión,
la inocencia, la impotencia o la muerte como propias. Su elección y uso
en la película es magistral, retratando la juventud en sí misma con su
alegría, su activismo y su tormenta.
La fotografía es bastante realista, inicialmente oscura para,
progresivamente, ganar en luminosidad a partir de la llegada de la
protagonista a la universidad. Por lo que a montaje se refiere, éste se
caracteriza por tener bastante velocidad y ritmo gracias al uso de
cortes incluso dentro de una misma secuencia, adecuándose perfectamente
a la historia y el momento narrados.
Summer Palace es una película moderna. Su sello oriental se aleja de la
idealización de la puesta en escena, para mostrar llanamente los
sentimientos de los personajes y, en concreto, del gran desconocido
chino, la mujer. Todo un reto para sus creadores que obviamente se han
topado con el veto de su país.
LUNES 30 DE ABRIL. LA SOLEDAD QUE EMPAREDA
THE LAST DINING TABLE (MAJIMAK BABSANG) | Corea del Sur, 2006, 35 mm, 91 min.
Director: ROH GYEONG-TAE, Guión: Roh Gyeong-Tae, Producción: Kang Moon-suk.
Intérpretes: Baek Hyun-Joo, Kim Do-Yeon, Oh Heung-Ki, Hong Suk-Yeon, Hwang Bok-Soon.
Sección: OFICIAL
Empezamos un nuevo día de festival con una película de difícil etiquetaje: The Last Dinning Table.
En resumidas cuentas, se trata de la puesta en imágenes de un poema que
aparece con los créditos del film, al tiempo que enlaza con la frase
final: 'todo ser humano está destinado a morir'.
Con esta complicada descripción se puede entrever el tono del cúmulo de
estrofas abstractas que componen el film. La totalidad de sus
protagonistas son personas solitarias y extrañas que acaban
encontrándose al final de su trayectoria vital.
Sus historias son tan insólitas como ellos mismos: un
prostituto-bailarín, con una enfermedad venérea, que se acuesta con una
vieja que desea divorciarse de su marido muerto; el guarda-parking que
se entretiene con lotería de rascar usada y paga por acostarse con una
gordita que quiere operarse y trabaja en un teléfono caliente; y la
mujer que acaba de perder a su hijo y monta una especie de sesión de
espiritismo. Para completar el cuadro, entre historia e historia, se
adjuntan pequeños clips con situaciones surrealistas que no logran sino
unas risas en el espectador, alternándolo con la (poco sugerente)
muestra de unos platos cada vez más sucios.
Se hace uso de planos fijos de larga duración; de hecho, el único
movimiento de cámara, inexplicablemente, corresponde a un zoom con
retroceso del gigoló comiéndose un huevo. La textura de la imagen es
digital, granulada y oscura, la cual, unida a un decorado minimalista y
sobrio, crea un ambiente de decadencia absoluta.
FAMILY TIES (GAJOKEUI TANSAENG) | Corea del Sur, 2006, 35 mm, 114min
Director: KIM TAE-YONG, Guión: Kim Tae-yong, Sung Ki-yong, Producción: Vision Film Workshop.
Intérpretes: Mun So-ri, Go Du-shim, Eom Tae-woong, Gong Hyo-jin, Kim Hye-ok.
Sección: OFICIAL
Tres historias convergen en Family Ties, una película de lo más
entrañable que sigue el estilo de The Taste of Tea (Katsuhito Ishii,
2004) salpicado con puntuales toques de efectos digitales, a cuál más
tierno.
Estamos ante un film circular en su argumento que enlaza las historias
como si, de hecho, fuera sólo una. Tres momentos en la vida de unas
familias que se crean, se transforman y se unen simbióticamente.
Empezando con el personaje que aparece en casa de su hermana tras años
de ausencia, cargado con una supuesta esposa a la que acaba abandonando
allí junto con su hija. Siguiendo con la historia de una chica que
reniega de su madre moribunda y que acaba haciéndose cargo de su
'medio' hermano. Y acabando, años después, con el relato de amor entre
los niños de los anteriores relatos.
Tanto la interpretación como el guión son excelentes. Desde la
complicidad que se transmite entre las dos 'madres', hasta la
interacción entre los dos jóvenes, repleta de púberes impulsos
pasionales, hallamos unas actuaciones naturales y convincentes que
definen el ambiente hogareño que inunda el film.
Caracterizada por su composición simple, la música adquiere una gran
relevancia, dando lugar a una dulce sensación que refuerza la ternura
de las imágenes.
En conjunto, Family Ties es un trabajo con grandes aciertos que es
también capaz de cumplir con la intención de reflejar el espíritu de la
familia, con sus toques a veces dramáticos, a veces cómicos, pero
siempre memorables.
http://-trailers.blogspot.com/2006/09/family-tiesgajokeui-tansaeng-2006.html
THE WALL MAN (KABE OTOKO) | Japón, 2006, 35 mm, 98 min.
Dir: WATARU HAYAKAWA, Guión: Wataru Hayakawa, basat en el manga de Daijiro Morohoshi.
Intérpretes: Masato Sakai, Mayumi Ono, Hineki Mito.
Sección: ESPECIALES
Otro día de festival que se nos va y finaliza con la visualización de The Wall Man.
Se trata de la primera película de producción japonesa que se visiona
en esta edición, en donde podemos apreciar a simple vista las grandes
diferencias para con el resto de procedencias. La producción es
económicamente muy superior, no tan sólo por los medios utilizados,
sino también por el propio nivel de vida que reflejan sus protagonistas.
El filme es una especie de sátira acerca de los programas de rumores
existentes en la televisión. La trama gira alrededor de la supuesta
existencia de un ser que vive en nuestras paredes y nos observa. La
creencia en este ser crece hasta el punto de llegar a obsesionar a un
fotógrafo, novio de la protagonista que dio a conocer la existencia de
'El Hombre Pared'. Sin embargo, lejos de ser una película de monstruos
o superhéroes, transita en una especie de thriller psicológico que no
se toma en serio ni a sí mismo.
Lo más frustrante es el despilfarro total que se percibe en todos sus
sentidos, ya que para mostrar lo que acaba siendo una simple pesadilla
se recrea en escenas tan innecesarias como apabullantemente recreadas.
El espectador no se deja enganchar por una mona vestida de seda y la
decepción es el único resultado.
MARTES 1 DE MAYO. "Todo problema tiene su solución, por duro que sea el camino"
TO GET TO HEAVEN FIRST YOU HAVE TO DIE (BIHISHT FAQAT BAROI MURDAGON) Tadjikistán, 2006, 35 mm, 93'
Director: DJAMSHED USMONOV, Guión: Djamshed Usmonov, Producción: Marie Masmonteil, Denis Carot.
Intérpretes: Khurched Golibekov, Dinara Droukarova, Maruf Pulodzoda.
Sección: AS
La última obra del director Djamshed Usmonov retrata el paso a la madurez de Kamal a través de su propia odisea.
El argumento arranca de manera original, con un chico que viaja a la
ciudad en busca de una respuesta a su incapacidad para tener relaciones
sexuales. Ya en la ciudad, se dedica a buscar ese algo que necesita
persiguiendo instintivamente, cual psicópata, a diferentes mujeres. A
partir de ese momento la magia se rompe y nos introducimos en una
película americana de gangsters; de hecho, las coincidencias con Out of
sight (Steven Soderbergh, 1998) son imperdonables.
Un toque de humor curioso ocurre cuando se menciona en el film al Dr.
Usmonov y éste defiende que fornicar cura todos los males. Una frase
que da que pensar, sin duda, acerca del propósito del director.
Lo que más llama la atención es el uso de los blancos y negros así como
de contraluces colocados con gran mimo. La luz es intensa pero pálida,
lo cual crea una percepción triste de la escena, diferenciándose
sobremanera de filmes vistos hasta el momento en el festival, en los
que la luz amarilla reinaba por completo. El estilo, pues, es tan
diferente como su procedencia.
Recapitulando, la primera parte de To Get to Heaven es la más
interesante, ya que se muestra al protagonista casi como un antihéroe,
rodeándose de situaciones patéticas que, en su afán de conseguir su
objetivo, nos transportan a un mundo mágico cual príncipe de una fábula
en busca del zapato que ajuste.
SWAY (YURERU) | Japón, 2006, 35 mm, 119 min.
Director: MIWA HISHIKAWA, Guión: Miwa Nishikawa, Producción: TV Man Union.
Intérpretes: Joe Odagiri, Teruyuki Kagawa, Masato Ibu, Hirofumi Arai, Yoko Maki.
Sección: AS
Como su propio nombre indica, Sway es un vaivén constante.
No es la primera vez que nos encontramos con este tipo de suspense en
el cine japonés, pues comparte características habituales tales como el
ritmo pausado o los planos detalle como telón de fondo a
conversaciones. En el caso que nos aguarda, todo lo anterior está al
servicio de una trama que roza el thriller psicológico.
La historia nos acerca a la vida de Takeru. Tras varios años viviendo
en la ciudad, Takeru vuelve al hogar a raíz del fallecimiento de su
madre. Durante su estancia fallece una amiga de juventud y su hermano,
Minoru, se autoinculpa de los hechos. A partir de ese momento se sucede
un largo juicio para determinar lo que ocurrió, que culmina con el
encierro del hermano debido al testimonio del protagonista. Al cumplir
la pena, Takeru va al encuentro de Minoru para volver con él a su hogar.
Al abandonar el pueblo y convertirse en un cosmopolita engreído y
sabelotodo, el protagonista perdió contacto con las raíces, con la
inocencia, con la honradez, con la familia en pro de la civilización.
Su forma de ver el mundo es suspicaz y retorcida. Por ello, acaba por
pensar, e incluso recrea en su mente, que su hermano es culpable.
Tras años cargando con la culpa de haber causado ese sufrimiento a su
propio hermano, su recuerdo cambia repentinamente, indultándolo.
Finalmente, se decide por llevar la paz a su corazón y decide recuperar
todo lo que perdió.
La simbología es clara. La modernidad puede hundir a la tradición; sin
embargo, es inevitable volver a ella ya que es parte de uno mismo.
La idea que se extrae del film es que los recuerdos son tan volubles
como los sentimientos y, dependiendo de éstos, la percepción se
modifica irremediablemente.
DOG DAYS DREAM (HAYABUSA) | Japón, 2005, MINI DV, 73 min.
Director: ICHII MASAHIDE, Guión: Ichii Masahide, Producción: Koizumi Fumika.
Intérpretes: Nakamura Kuniaki, Moriya Ayako.
Sección: D-CINEMA
Para acabar con la selección de hoy tenemos una película de la sección D-Cinema.
Esta irreverente y divertida obra digital es la gran sorpresa del
festival. Demuestra que, con un argumento original y talento tras las
cámaras, puedes ofrecer un producto tan prometedor como la mayor de las
producciones.
La historia transcurre durante una ola de calor y nos muestra el hogar
de un rematado perdedor y su desgraciada mujer. Son una pareja joven,
con muy poco dinero, que ansían con comprarse un aparato de aire
acondicionado. Poco a poco el ambiente irá haciéndose cada vez más
insoportable, debido a la inmadurez del esposo, un chico con buenas
intenciones pero algo vago. Su compañera acabará hartándose y se
abandonará a la desidia hasta que éste reaccione.
Casi todo 'El Sueño de un Día de Perros', se desarrolla en el interior
de la casa de los personajes principales, una minúscula habitación en
la que duermen y comen. Un ambiente que cada vez se hace más agobiante,
sensación reforzada por una fotografía oscura que se centra en el
chico, el principal causante y participe de todas las penas de la
pareja.
El tono jovial en el que se desarrolla la historia es cercano al anime,
sobre todo por lo exagerado de algunas escenas y la falta de la
ceremoniosidad que, en otras historias, suele caracterizar al
tradicional pueblo japonés. Para hacerse una idea, la primera secuencia
muestra al protagonista saliendo urgentemente de su camioneta para
defecar en un descampado.
En definitiva, este es un film con el que la risa no cesa y que,
gracias a su frescura, se convierte en un entretenimiento estupendo sin
más pretensiones.
MIÉRCOLES 2 DE MAYO. CONVICCIONES LLEVADAS AL EXTREMO
SORGO ROJO (HONG GAO LIANG) | China, 1988, 35 mm, 91 min.
Director: ZHANG YIMOU, Guión: Chen Jianyu, Zhu Wei, Mo Yan, Producción: Tian-Ming Wu.
Intérpretes: Gong Li, Jiang Wen, Teng Rujun, Liu Ji, Qian Ming, Ji Chunhua.
Sección: PAIS INVITADO
Empieza un nuevo día de festival y, como no podía ser de otra manera,
volvemos al país invitado, China. En esta ocasión veremos Sorgo rojo,
una de las primeras obras conocidas internacionalmente de Zhang Yimou
(Hero, Happy Times).
Poema en imágenes, la presente película es una idolatría al rojo. Las
ropas, el palanquín, la sangre, el vino, el carnicero, los rostros y,
finalmente, hasta el cielo aparecen de ese color.
Yimou es conocido por su magistral uso de los colores, cosa que este
film confirma con creces; sin embargo, no llega a los niveles a los que
actualmente estamos acostumbrados. Los planos, los movimientos de
cámara e incluso el argumento van dando saltos bruscos. En ellos se
denota cierta intención mas no su culminación. Da la impresión de
tratarse de una película iniciática en la que el estilo propio está aún
por definir.
Es interesante, de todas maneras, la elección de la historia. El Sorgo
son unos matorrales, similares a la mazorca, de los que se extrae vino.
Se decía que podían influir en las personas. Así ocurre con la
protagonista, una chica humilde que pasa a ser jefa de una fábrica de
vino. Hasta aquí, la historia podría ser tan sencilla como cualquier
otra; no obstante, aparece el amante de la jefa, un grupo de bandidos e
incluso el ejército japonés.
Algo que, aparte de contener ciertos toques de surrealidad, se
transforma en un innecesario aditivo argumental ya que están
introducidos, como comentaba más arriba, toscamente.
M (EMU) | Japón, 2006, 35 mm, 110 min.
Dir: RYUICHI HIROKI, Guión: Hisashi Sato, a partir de la novela de Seishu Hase, Prod: Xstream /Shanghai Film Group.
Intérpretes: Miwon, Kora Kengo, Taguchi Tomorowo, Omori Nao, Tawaro Jiro.
Sección: AS
M es la historia de dos personas que se ayudan mutuamente. La
protagonista, una mujer casada de 29 años, tiene un problema de
conducta sexual y se prostituye para ser dominada. El protagonista,
Minoru, acarrea el haber acabado con la vida de su padre para defender
a su madre.
Sexo, violencia y culpa definen el presente film, lo cual, hace que me
incline a sugerir la influencia de Freud en el planteamiento. Por un
lado, tenemos una mujer que proyecta el rol de papá en sus compañeros
masculinos, busca ser oprimida y castigada. Por otro lado encontramos a
un chico consumido por la culpa y la rabia de no haber obtenido el
perdón de su madre. Ambas tensiones sólo pueden resolverse llegando al
límite...
La dirección de la película es simplemente correcta. En lo que al
montaje se refiere, éste es simple y fluido, mostrando acertadamente la
percepción de la realidad sin subterfugios. Para mostrar un recuerdo,
una fantasía o un flashback se utilizan filtros de color o velos, sin
recurrir a una variación del estilo del film.
Llama mucho la atención la carencia de música ambiental. Es un
denominador común en muchas películas orientales, sin embargo, en M, se
convierte en un tremendo aliado para acentuar la tensión climática, que
se complementa a la perfección con los largos planos.
GETTING HOME (LUO YE GUI GEN) | Hong Kong/China, 2007, 35 mm, 97 min.
Dir: ZHANG YANG, Guión: Zhang Yang, Yao Wang, Prod: Filmko Entertmnt. (HK)/Beijing Jinqianshengshi Culture Media.
Intérpretes: Zhao Benshan, Hong Qiwen, Song Dandan, Guo Degang, Hu Jun, Sun Haiying, Xia Yu, Wu Ma.
Sección: OFICIAL
Getting home se ha convertido inmediatamente en mi ojito derecho del festival.
La última obra de Zhang Yang vuelve a llenarnos de ternura y a dejarnos
una montaña de imágenes entrañables, tanto como su actor protagonista.
Tras el fallecimiento de su mejor amigo, Zhao cumple la última voluntad
de éste y lo lleva con su familia, a la otra punta de China. Al no
tener dinero, no se le ocurre mejor solución que cargar literalmente
con el cuerpo del amigo muerto. A partir de ese momento todo serán mil
peripecias y situaciones que tendrá que superar para mantener su
palabra.
Siguiendo la misma línea que La ducha (Zhang Yang, 1999), esta fábula
va descubriendo, a modo de road movie, diferentes personajes y
situaciones atípicas. Desde el ladrón que le devuelve el botín
solidarizándose con su lealtad, pasando por el anciano que está
recreando su propio funeral, hasta el uso del cuerpo de su amigo como
si de un vagabundo pidiendo limosna se tratara, las múltiples aventuras
por las que atraviesa el protagonista no dejan de sorprendernos
gratamente. Se va alternando del ying al yang continuamente, es decir,
de la ayuda al obstáculo y viceversa, convirtiéndose, con esta simple
estructura, en una metáfora de la propia vida.
Comedia con todas sus letras, se diferencia claramente de la gran
mayoría de películas vistas hasta ahora en el festival, no sólo por su
inocencia sino también por la facilidad con la que parece estar hecha.
No necesita largos planos de situación para adentrarse en la historia
ni una conclusión para darle un sentido, pues tiene un significado en
sí misma.
Como dato curioso, cabe mencionar la coincidencia con Still Life (film
del primer día del festival) ya que ambas películas nos transportan a
uno de los parajes más asombrosos de China, Las Tres Gargantas,
atribuyendo a la construcción de su presa la destrucción de hogares.
En resumen, Getting Home es uno de esos films que te imposibilitan
salir de la sala sin una sonrisa de oreja a oreja, de esas que
difícilmente se borran de nuestros corazones.
VIERNES 4 DE MAYO. SURCANDO LA IMAGINACIÓN
WOOL 100% | Japón, 2005, Digibeta, 99 min.
Director: MAI TOMINAGA, Producción: Harada Masahiko, Yusa Kazuhiko.
Intérpretes: Kishida Kyoko, Kazuko Yoshiyuki, Ai Kitaura.
Sección: D-CINEMA
Otra de las curiosidades del festival es esta película de la sección
D-Cinema. Una fábula protagonizada por dos abuelas y su diablillo
personal.
Como si de dos ogros se trataran, dos hermanas viven solas en su enorme
mansión. Llevan muchos años acumulando objetos que encuentran en la
basura. Para ellas, son pequeñas joyas que, cuidadosamente, clasifican
y catalogan. Su día a día es monótono y tan simétrico como ellas hasta
que encuentran unos ovillos de lana roja. Con ellos aparece 'tejer de
nuevo', un extraño personaje que no para de tejer, deshacer y volver a
tejerse un jersey con dichos ovillos.
Wool 100% combina imagen real, dibujos animados y stop motion con
muñecas para describir el mundo de la infancia perdida por las
protagonistas, encarnado en 'tejer de nuevo'. Este ser, representado
por una niña y motor del cambio en las ancianas, se convierte en una
parte perdida de sí mismas que sustituyeron con amargura y que,
literalmente, grita por volver. Al aceptarla de nuevo, la monotonía se
rompe, empiezan a ignorar el egoísmo y reencuentran la alegría y la
inocencia.
La dirección de este film es impecable teniendo en cuenta los medios
utilizados. Se entrevé un gran trabajo de planificación y producción
por no decir de interpretación. Algo aparentemente tan complicado de
llevar a cabo se percibe como un proyecto estudiado al milímetro, con
un resultado totalmente satisfactorio.
SÁBADO 5 DE MAYO. RENDICIÓN
NO REGRET (HUHWAEHAJI ANAH) | Corea del Sur, 2006, Digibeta, 114 min
Director: LEESONG HEE-IL, Guión: Leesong Hee-il, Producción: Lee Sum-mi.
Intérpretes: Lee Han, Lee Yeong-hoon, Jo Hyeon-cheol, Kim Dong-wook,
Jeong Seung-gil, Kim Hwa-yeong, Lee Seung-cheol, Kim Jeong-hwa.
Sección: OFICIAL
Cosmopolita cuento de hadas en el que un hombre rico se enamora de
alguien pobre, con la peculiaridad de tratarse también de un hombre.
No Regret transcurre en pleno Seúl y nos cuenta una cruda historia de
amor. Por un lado, tenemos al orgulloso Su-min, personaje decidido a
valerse por sí mismo aunque deba hacer cualquier cosa para ello; por
otro lado nos topamos con Jae-min, un niño de papá que nunca ha tenido
problemas en la vida y está acostumbrado a obtener sin ningún esfuerzo
todo lo que anhela.
Tras mucha resistencia, el pobre acaba dejándose vencer ante sus
sentimientos y, por vez primera en su vida, ser feliz al lado de un
hombre que le quiere con locura. La prueba que tendrán que superar
pasará por la confianza de Su-min en los demás y la valentía ante la
presión familiar de Jae-min.
Como suele ocurrir reiteradamente en films coreanos, encontramos mucha
violencia, llegando a su punto culminante en la parte final de la
película en la que casi mueren enterrados vivos los dos protagonistas.
Esta secuencia es una de las más interesantes tanto por su simbología
como por su tratamiento; el paraje en el que sucede es una ciénaga
inhóspita en la que un viento, tan enfurecido como Su-min, fustiga al
follaje; además, los colores se han perdido y apenas se aprecian sólo
los blancos y negros.
Hay una naturalidad presente en todo momento. La relación que se crea
entre los dos chicos tiene una chispa muy especial que puede
apreciarse, sobre todo, en las escenas en las que hacen el amor,
emotivas y enérgicas. Al estar rodada en digibeta, formato que recuerda
a cámaras amateurs, el movimiento y la textura son mucho más realistas.
La luz parece haber sido captada sin modificaciones. Un ejemplo claro
de lo anterior es que el tono del film es pálido incluso en escenas
alegres en las que se podría haber dado algo más de intensidad de color.
Además, la introducción de una mascota que se comporta como si el
protagonista realmente fuera su dueño, refuerzan la sensación de
llaneza del film.
Una muestra del poder del cine para luchar contra la opresión y de la progresión que vive el séptimo arte en un país con tanto potencial como China.
El joven reportero recorre las calles de Barcelona mientras recuerda momentos fugaces de las películas que más le han gustado. Comprende, con una sonrisa, que jamás podrá dejar de amar el cine.