Articulo

Crónica del Terrormolins 2009

Crónica del Terrormolins 2009

El pasado fin de semana asistimos fielmente al XXVIII Festival de Cine de Terror de Molins de Rei, un certamen en continuo ascenso que este año colgó el cartel de entradas agotadas.

Por Javier Rueda


Presentando el festival


Después del paréntesis que sufrió este festival en la década de los noventa nada hacía preveer la salud de la que goza actualmente esta gran fiesta del cine de terror, pues no solo consigue llenar de espectadores su patio de butacas sino que nos ofrece, cada vez más, actividades paralelas tan variopintas como interesantes. Si se ha obrado este milagro ha sido gracias al trabajo realizado por una organización que, creyendo firmemente en este certamen, ha apostado por consolidarlo en términos de calidad y relevancia de la programación, siempre teniendo en cuenta sus orígenes y pretensiones cinéfilas y sin olvidar el especial mimo con el que siempre ha tratado a su público.

Así pues el "Terrormolins", como se le conoce coloquialmente, ofrece una de las propuestas más interesantes del panorama cinematográfico catalán, programando películas de rabiosa actualidad  (estrenos y premieres incluídas) junto a obras clásicas de indudable valor artístico e importantísimas de redescubrir y reivindicar, además de ofrecer un conjunto de actividades paralelas muy interesantes entre las que se incluye un concurso de cortometrajes que cada vez va a más. A todo esto hay que añadir el gran esfuerzo por convertir sus espacios y actividades en experiencias interactivas para el público, siendo uno de sus rasgos más característicos las puestas en escena y performances con que deleitan al espectador año tras año, aprovechando los descansos entre películas para escenificar situaciones terroríficas llenas de humor macabro y ganas de asustar al más respetable.

Por último, me gustaría acabar esta introducción del festival alabando la valentía que demuestra la organización en la mayoría de sus decisiones, entre las que se encuentra no cortarse un pelo a la hora de hacer redescubrir al público interesantísimas obras que sería difícil que emitiesen por televisión, ya sea por políticamente incorrectas y/o por presuntamente desfasadas, además de la muy remarcable intención de dar cabida (y premios) en el citado concurso de cortometrajes a obras que hoy en día no sería admitidas en ningún otro certamen por no tener una factura visual digna de escuela de cine (en realidad solo habría que decir que es uno de los pocos concursos de cortos que realmente tienen vocación de festival, dos conceptos que desgraciadamente suelen malinterpretar como uno los organizadores de los primeros).


Crónica de esta edición 200
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Centrándonos en la edición de este año 2009, todo un éxito en cuanto a afluencia de público apreciada durante los tres días, el festival volvió a contar con sus (con)sagradas "12 Horas de Terror", así como con el concurso de cortometrajes, además de otras actividades paralelas tales como el III Concurso de Microrelatos de Terror i Gore, el concierto del grupo First Jason -liderado por Ari Lehman, quien interpretó a Jason Vorhees en la primera entrega de Viernes 13-, el I Concurso de Carteles del Festival -del que saldría el cartel de la presente edición, obra de Carles Gonzalez- y las proyecciones de cortometrajes para alumnos de ESO y Bachillerato de Molins de Rei. También en paralelo se pudo disfrutar de una exposición gráfica dedicada a DKILLERPANDA y del visionado de la novel e interesante "La Ciudad en el Cine", videocreación sobre la evolución de las urbes vista a través de la historia del cine, proyectada con música en directo, que se enmaca dentro de las producciones catalanas independientes que el festival quiere descubrir a su público en cada edición.

En las "12 Horas de Terror" se ha vuelto a apostar por una programación variada y rica en nuevas y viejas joyas a (re)descubrir, prescindiendo en esta edición de títulos tan sonados como lo fueran el año pasado "The Mist", "Déjame Entrar" o "El Diario de los Muertos" en favor de pequeñas producciones de gran calidad que difícilmente se podrán ver en nuestras pantallas y que por tanto justifican aun más la condición de festival de este certamen.

Así pues, una de las mejores proyecciones de esta noche ha sido la premiere de The Children, de Tom Shankland, un pequeño film británico realizado con mucho gusto y amor por el cine de género al más puro estilo 80's. The Children nos propone un relato en el que los niños se rebelan contra los adultos después de contagiarse con un virus, siendo esto último la parte más original de una historia ya vista pero resuelta con sencillez y buenas maneras, apoyándose en una tensa atmósfera y una gelidez tonal que le viene como anillo al dedo. De este film también destaca la buena utilización de su escaso gore y violencia, además de su excelente montaje y puesta en escena.

Otro film destacable fue Eden Lake, de James Watkins, espléndido y atmosférico slasher que bajo el típico esquema de "pareja de domingueros son acechados en un bosque por depravados violentos" consigue elevar la tensión del espectador hasta cotas realmente notables, gracias en gran parte a la impotencia con la que los personajes protagonistas reciben -y sufren- las situaciones propuestas por su inteligente guión; impotencia que sufrirá el espectador hasta el final y que le hará abandonar la proyección impactado. Al igual que The Children, este film todavía está sin estrenar en nuestro país.

La Huérfanade Jaume Collet-Serra, fue el tercer film moderno a destacar. Espléndido relato de terror del esquema de "niña adoptada con problemas sicopáticos" y dirigida con tino por un catalán que ya nos deslumbró con su primer trabajo La Casa de Cera, destaca por lo espeluznante que resulta el personaje de la niña, la originalidad del giro final de unna historia por lo demás ya vista miles de veces y la calidad de la puesta en escena y producción. La única pega es que su condicion de producto mainstream no permite a Collet-Serra aprovechar el sugerente argumento del film de una forma más atrevida y políticamente incorrecta.

El clásico sorpresa de este año fue la magistral Cromosoma 3, de David Cronenberg, genuina muestra del talento de este maestro canadiense en otra de sus incursiones en la Nueva Carne cinamatográfica. De atmosfera perturbadora, inquietante banda sonora y excelentes interpretaciones de la mano de actores como Oliver Reed o Samantha Eggar, esta proyección sorprendió a todos los que no la conocían y regocigó a los innumerables fans que había en la sala.  Cine de terror fantástico de altísima calidad que demuestra un año más la idoneidad de ofrecer este tipo de proyecciones en las que (re)descubrir obras seminales del género.

Menos interesantes resultaron ser Arrástrame al Infierno, de Sam Raimi -que abrió la velada- y Grace, de Paul Solet. En la primera, el taquillero director de la saga de Spider-man vuelve al género desenfadado y terrorífico con el que se diera a conocer en su ya lejana trilogía Evil Dead, ofreciéndonos una película de inicio prometedor que poco a poco se va desinflando y que acaba resultando repetitiva y aburrida. Eso si, tiene momentos de diversión conseguidos y situaciones realmente chistosas, por lo que  en terminos generales no convence pero tampoco fracasa. En cuanto al film de Solet, decir que su historia es mínima y da la sensación de que bien podría haberse contado en un cortometraje, pues mientras su desarrollo ofrece poca variedad de situaciones -muchas de ellas gratuitas- el desenlace prácticamente es un chiste. Otra incógnita es la gratuidad con la que el guión hace referencias a un discurso vegano disperso, innecesario e ininteligible, además de una clara indefinición de intenciones en su inclusión bien remarcada del elemento lésbico en la mayoria de personajes femeninos del film. En cualquier caso es un film pequeño y con una atmósfera propia que sorprenderá y gustará a más de uno.

La terrorífica velada acabó con el film Jack Brooks. Cazador de Monstruos, de Jon Knautz, proyecto apadrinado por un actor tan querido y afín al género como Robert Englund. Esta producción canadiense de 2007 ha sido de lejos lo peor que se ha visto en el festival, en gran parte por intentar ser una serie B mala (mala de verdad) en la que ni los chistes ni el terror cutre-familiar divierten, amén de un argumento insulso y un ritmo demasiado bajo. Lo peor es que haya sido el film de clausura, ya que a esas horas "lo malo sabe peor" y encima te deja un cierto regusto amargo que te acompaña en los clásicos churros con chocolate postreros al festival.

En cuanto a las habituales performances en directo, este año se centraron en el homenaje que el festival rendía a los niños peligrosos, representando varias situaciones entre las que había la de una embarazada que sufría el acoso de unos energúmenos liderados por un amante de las sierras mecánicas -esta se puso a parir después de que el público visionara los primeros minutos de Holocausto Caníbal-. También asaltaron al público dos niñas malditas y un joven que, mirándonos de manera amenazante, apareció y desapareció del escenario mientras se balanceaba en un columpio. En cualquier caso este año se volvieron a notar las actuales penurias económicas en la sencillez de la puesta en escena de estas actuaciones, si bien no es menos cierto que estuvieron tan afortunadas y bien buscadas como de costumbre, haciendo las delicias de los asistentes y demostrando que la imaginación y las ganas de hacérnoslo pasar bien estan en plena forma y por encima de cualquier "crisis". Mención especial merece el video que el festival encargó a Paco Ruíz como homenaje al género y en concreto a Quien Puede Matar a un Niño, del gran Chicho Ibáñez Serrador.

Por último, en estas "12 Horas de Terror" contó con la presencia entre bambalinas del ya citado Ari Lehman, que estuvo encantado de poder hacerse fotos con el público asistente.

El cuanto al concurso de cortometrajes, como de costumbre, su final se disputó el viernes y las ganadoras de esta edición fueron Mamá, d'Andy Muschetti -Primer premi del Jurat; 1.300€-, La boya, de Mariano Salvador -Segon premi del Jurat; 700€-, La casa Brown, d'Isaac Berrocal -Premi als millors FX; 300€ y de nuevo Mamá, d'Andy Muschetti -Premi Angoixa del públic, 700€-.

Recordemos que este año el jurado del anterior concurso estuvo compuesto por la directora de casting Cristina Campos, la actriz Lucina Gil (El Viaje de Carol, Incautos, Noche de Reyes...), el actor y músico Jimmy Barnatán (El Día de la Bestia, Torrente, El Corazón del Guerrero...), Xavier Rubí (director de marketing estratégico de Vértice Cine) y Haritz Zubilaga, ganador de la VII edición del Concurso de cortometrajes de Terror y Gore. También formaba parte del jurado el invitado Ari Lehman.

Las ganadoras del III Concurso de Microrelatos fueron: Mejor Relato en catalán para Addicció, de Jordi Masó Rahola; Mejor Relato en castellano para Tras la pared, de Óscar Sipán Sanz; accésit en catalán para La taula llarga, de Miguel Ángel Izquierdo; y accésit en castellano para Del latín "in" -en, y "vocare", llamar, de Javier Fernández Bilbao.

En resumidas cuentas, un año más hemos podido disfrutar del festival cinematográfico con más solera y tradición de Cataluña (con permiso del Sitges Film Festival), un absoluto placer que, con 28 ediciones a sus espaldas, aún sigue traspirando su característico amor por el cine de terror y su capacidad para captar nuevos fieles afines al terror... ¡larga vida al Terrormolins!

Críticas y reseñas

  • Grace

    dir: Paul Solet

    reseña
  • La Huérfana

    dir: Jaume Collet-Serra

    reseña