Arranque de festival un tanto frío debido a la parcial decepción del
nuevo trabajo de Alexandre Ajá, "Mirrors", contundente de nuevo en el
apartado gráfico pero demasiado monotona y acartonada en su atmosfera y
situaciones.
Tampoco destaca por su calidad la producion española Transiberian,
del otrora interesante Brad Anderson. De inicio más bien insulso, su
desarrollo acaba transportando al espectador al tedio absoluto, de la
mano de una trama llena de situaciones rocambolescas cuando no
irrisorias y una atmosfera en donde la sutileza y los trucos de guión
son de brocha gorda.
La calidad ha llegado con The Hideout, del maestro Pupi Avati, un magnifico ejemplo de película de terror clásico alla italiana
. Situaciones e historia de género en estado puro, con un uso del
encuadre y de la steadicam soberbios, mención aparte para su matizada
fotografía y su uso del sonido y de la banda sonora. De lo mejor visto
este año.
Otra película que ha gustado es la nueva aportación de Takashi Miike
a su particular historia del cine, "Crows Zero", amalgama de situacions
violentas y humor dirigido al público adolescente y que tiene como base
un manga de éxito. Quizás es por ello que es menos mordiente que otros
films suyos más destacables, aunque su habitual capacidad de divertir
se conserva intacta.
Una de las sorpresas ha sido "Surveillance", dirigida por Jennifer
Lynch (hija del laureado director), film que ha dividido a la crítica
en cuanto a su calidad pero que unánimamente ha recordado al cine de su
padre en cuanto a temática y género. Podría dar la sorpresa en los
premios del festival.
También hemos visto "Fighter" y "Los Bastardos", dos films más bien
mediocres aunque muy diferentes entre sí. El primero es una suerte de
Billy Elliot pero en versión Kung Fu y con temática racial, en el que
la actriz protagonista no lo hace mal aunque tampoco destaca en una
historia tan previsible, manida e incluso torpe a veces, en especial en
ese increíble (literalmente) happy ending
. Por su parte, la pretenciosa y pedante "Los Bastardos", con tufillo a
imitación barata del estilo de Michael Haneke, pretende ser un
acercamiento realista a la violencia que diariariamente aflora en la
cotidianedad y acaba siendo portada de los titulares.
Por último, hemos visto "Exte: Hair Extensions", película de terror
japonesa que pese a tener buenos momentos no consigue captar nuestro
interés durante toda la historia. Aún así es destacable que por
momentos se aleja un tanto de lo que el actual cine de terror japonés
suele mostrarnos.
En cuanto a las retrospectivas, una vez más el festival nos ha
regalado el poder revisitar obras maestras del calibre de "Proyecto
Brainstorm" (Douglas Trumbull) o "Nekromantik" (Jorg Buttgereit), ambas
con la presencia de su director.
No es ninguna novedad que los libros del festival mantegan un nivel de calidad alto. Este año los temas han sido la ciencia ficción y el mítico King Kong.
Encaramos los dos últimos días de festival abusando de la cafeína.
La inauguración y el primer fin de semana del festival nos han dejado películas para todos los gustos.