Ya solo quedan dos días para que las secciones a concurso y
paralelas lleguen a su fin, así que confiaremos en que las películas
que están por llegar suban un poco el nivel de esta edición, algo bajo
respecto a ediciones anteriores.
Lo mejor que hemos visto en estos últimos días ha sido "Blindness",
de Fernando Meirelles, apocaliptica alegoria sobre la condición humana
plagada de espléndidas interpretaciones, momentos de gran dureza y un
diseño de producción que destaca especialmente en los momentos en los
que se nos muestra la urbe.
"Déjame Entrar" de Tomas Alfredson también ha cumplido las
espectativas gracias a su historia de vampirismo pre-adolescente que
trata con sensibilidad la
relación que se establece entre un niño y su vecina no-muerta. La
historia viene aderezada con las habituales muestras norteeuropeas de
pedofilia naif
y justificación filofascista de la violencia,
todo desde un prisma de género que no rehuye del gore (aunque suave) ni
de una presentación formal impecable.
También nos ha gustado el clasicismo en la puesta en escena, la
fotografía y la vigorosidad de "Mongol" (Sergei Bodrov) y el sencillo
aunque logrado y ameno homenaje al serial Creeper
con "Trick'r'treat" (Michael Dougherty).
Destacables aunque insuficientes han sido las propuestas de JCVD
(Mabrouk El Mechri) de interesante preámbulo pero repetitiva y no tan
metacinematográfica como se anunciaba; "The Chaser" (Hong-jin Na) de
impecable factura made in Corea
e historia intensa pero
demasiado parecida a muchas otras producciones similares; Synecdoche
New York (Charlie Kaufman) excelente por momentos y demasiado
enrevesada en otros quizás es su historia más ambiciosa después de
"Olvidate de Mí"; "Tokyo!" (Leos Carax, Michel Gondry, Bong Joon-ho) o
como tres buenos directores hacen tres historias cortas insulsas (Bong,
Gondry) cuando no insultantemente pedantes (Carax); Burrowers (JT
Petty) interesante en su propuesta de cowboys que topan con las fuerzas
de la naturaleza pero que pese a estar bien realizada no levanta el
vuelo en ningún momento; "Tokyo Gore Police" (Yoshihiro Nishimura)
desfasada producción digital splatter cuya principal virtud es la falta
de prejuicios a la hora de exagerar las escenas de gore.
La otra gran decepción del festival (despues de la de "The Good, The
Bad and the Weird") ha sido "Martyrs", de Pascal Laugier. Pocas veces
se habia prometido tanto y se ha quedado tan a medias. Me explico. De
su tan cacareada ultraviolencia no hay realmente nada que supere (ni en
algunos momentos iguale) a lo mostrado en otra película también
sobrevalorada como fue "A l'Interieur". Para más inri, la trama gira en
torno a esa supuesta violenvia, lo que hace todavía más insuficiente lo
poco que se nos muestra de ella en la recta final. A su favor hay que
alegar que la primera parte del film es ciertamente atmosférico y
prometedora, lástima del cambio de tercio con la irrupción de los
dueños de la casa en donde sucede la acción, ya que de una historia de
misterio y venganza se pasa a una divagación vacua sobre el dolor y el
sufrimiento.
En cuanto a las retrospectivas, en estos últimos tres días se ha
podido ver obras maestras como "Forbidden Plannet" (Fred M. Wilcox),
"The Man with the X-Ray Eye" (Roger Corman),"Quatermass and the Pit"
(Roy Ward Baker) o "Phase IV" (Saul Bass).
Como último apunte destacar el estreno de "Embrión", de Gonzalo
López, primer largometraje producido por AVED PAPC que compite en la
sección Noves Visions-Discovery.
No es ninguna novedad que los libros del festival mantegan un nivel de calidad alto. Este año los temas han sido la ciencia ficción y el mítico King Kong.
Encaramos los dos últimos días de festival abusando de la cafeína.
La inauguración y el primer fin de semana del festival nos han dejado películas para todos los gustos.