La 43ª edicion del festival de Sitges se presenta de lo
más suculenta, prometiendo cumplir con su tradición de ofrecer
una excelente selección de films variada y de rabiosa e importante actualidad.
Una
de las novedades de este año la podemos apreciar en su propio cartel,
pues inspirándose en "El resplandor" han vuelto otra vez al diseño
realista que ya practicaron a principios del siglo XXI. ES cierto que
quizás se les podria pedir algo más de sutilidad, mas la imagen es
suficientemente contundente como para cumplir con su objetivo de servir
de reclamo internacional.
En lo que a secciones se refiere, volveremos a encontrarnos con las de
cada año y, si algo destacará en ellas, es lo eclectico de las
procedencias de sus films. Este hecho queda patente en una sección
oficial en la que nos reencontraremos con el particular Japón de Kitano,
la espectacular China de Yimou (se rumorea que podría ser uno de los
invitados del festival), la España ubicada en tierras americanas, una
particular Serbia
que aporta el "Martyrs" de este año, la cada vez más habitual Suecia,
Uruguai y su cine experimental, el canibalismo "alla Mexicana", el
surrealismo paranoico de Francia a través de un neumático
asesino, la Tailandia existencial de Apichatpong (Palma de Oro en
Cannes), Turquia o Estados Unidos.
Así pues, se presentarán títulos como Outrage, el retorno de Takeshi
Kitano al cine gángster y yakuza diez años después de Brother; A woman, a
gun and a noodle shop, del famoso director chino Yimou Zhang, remake de
Blood simple de los hermanos Cohen en clave imaginaria; The new
daughter, la incursión en Hollywood del director español Luiso Berdejo
con Kevin Costner como actor principal; A Serbian film (Srdjan
Spasojevic), controvertida y extrema película que será considerada el
shock del festival; Easy Money (Daniel Espinosa), film que arrasa en
Suecia basado en la novela negra de Jen Lapidus, nueva sensación después
de la triología Millenium; Dream Home (Pang Ho-cheung), la película
asiática más radical de los últimos tiempos; la turca Kosmos (Reha
Erdem); The Last Exorcism (Daniel Stamm), una de las películas más
esperadas por los fans y que causó furor en los pasados festivales de
Berlín y de Cannes, producida e interpretada por Eli Roth; Kaboom (Gregg
Araki), film indie norte-americano de buen gusto donde se mezcla
comedia y terror; Rubber (Quentin Dupieux), sobre un neumático
abandonado asesino; la mexicana Somos lo que hay (Jorge Michel Grau) y
la uruguaya La casa muda (Gustavo Hernández), ambas abriendo puertas al
cine latinoamericano; y las películas ya anunciadas: la indiscutible
ganadora del último Festival de Cannes Uncle Boonmee Who Can Recall His
Past Lives, del director tailandés Apichatpong Weerasethakul, tendrá en
Sitges su premiere española, y Let me in (Matt Reeves), remake de la
triunfadora Let the right one in, que será la encargada de abrir la
Sección Oficial Fantàstic.
Un dato curioso a apuntar es que la sección Orient Express adoptará este
año el nombre de "Sección CASA
ASIA". Allí veremos, entre otras, Ip Man 2 (Wilson Yip), segunda parte
del filme ganador de la edición pasada, y la vietnamita Clash (Le Thanh
Son), primera producción de artes marciales de ese país que cuenta con
grandes estrellas y un atractivo apartado visual.
La dirección del festival ha manifestado su intención de potenciar las
actividades paralelas a las proyecciones. En ese sentido han anunciado
que el próximo jueves día 15 de julio, en colaboración con el FIB,
ofrecerán la oportunidad de ver el preestreno en España de
Splice: Experimento mortal (visto en Sitges 2009).
Así pues, la presente edición del Festival Internacional de Cinema Fantástic de Catalunya
parece satisfacer
las expectativas de sus más fieles seguidores y además promete emplearse
a fondo
para cumplir con uno de sus principales objetivos, que en palabras del
director
del festival Angel Sala es: "educar a esos nuevos espectadores que estan
sumidos en la nueva tendencia de desvirtuar el cine como consecuencia
del reiterado y pésimo visionado que les ofrece la minúscula pantalla de
su ordenador". Ahí queda eso.