MIÉRCOLES 2 DE MAYO. CONVICCIONES LLEVADAS AL EXTREMO
SORGO ROJO (HONG GAO LIANG) | China, 1988, 35 mm, 91 min.
Director: ZHANG YIMOU, Guión: Chen Jianyu, Zhu Wei, Mo Yan, Producción: Tian-Ming Wu.
Intérpretes: Gong Li, Jiang Wen, Teng Rujun, Liu Ji, Qian Ming, Ji Chunhua.
Sección: PAIS INVITADO
Empieza un nuevo día de festival y, como no podía ser de otra manera, volvemos al país invitado, China. En esta ocasión veremos Sorgo rojo, una de las primeras obras conocidas internacionalmente de Zhang Yimou (Hero, Happy Times).
Poema en imágenes, la presente película es una idolatría al rojo. Las ropas, el palanquín, la sangre, el vino, el carnicero, los rostros y, finalmente, hasta el cielo aparecen de ese color.
Yimou es conocido por su magistral uso de los colores, cosa que este film confirma con creces; sin embargo, no llega a los niveles a los que actualmente estamos acostumbrados. Los planos, los movimientos de cámara e incluso el argumento van dando saltos bruscos. En ellos se denota cierta intención mas no su culminación. Da la impresión de tratarse de una película iniciática en la que el estilo propio está aún por definir.
Es interesante, de todas maneras, la elección de la historia. El Sorgo son unos matorrales, similares a la mazorca, de los que se extrae vino. Se decía que podían influir en las personas. Así ocurre con la protagonista, una chica humilde que pasa a ser jefa de una fábrica de vino. Hasta aquí, la historia podría ser tan sencilla como cualquier otra; no obstante, aparece el amante de la jefa, un grupo de bandidos e incluso el ejército japonés.
Algo que, aparte de contener ciertos toques de surrealidad, se transforma en un innecesario aditivo argumental ya que están introducidos, como comentaba más arriba, toscamente.
M (EMU) | Japón, 2006, 35 mm, 110 min.
Dir: RYUICHI HIROKI, Guión: Hisashi Sato, a partir de la novela de Seishu Hase, Prod: Xstream /Shanghai Film Group.
Intérpretes: Miwon, Kora Kengo, Taguchi Tomorowo, Omori Nao, Tawaro Jiro.
Sección: AS
M es la historia de dos personas que se ayudan mutuamente. La protagonista, una mujer casada de 29 años, tiene un problema de conducta sexual y se prostituye para ser dominada. El protagonista, Minoru, acarrea el haber acabado con la vida de su padre para defender a su madre.
Sexo, violencia y culpa definen el presente film, lo cual, hace que me incline a sugerir la influencia de Freud en el planteamiento. Por un lado, tenemos una mujer que proyecta el rol de papá en sus compañeros masculinos, busca ser oprimida y castigada. Por otro lado encontramos a un chico consumido por la culpa y la rabia de no haber obtenido el perdón de su madre. Ambas tensiones sólo pueden resolverse llegando al límite...
La dirección de la película es simplemente correcta. En lo que al montaje se refiere, éste es simple y fluido, mostrando acertadamente la percepción de la realidad sin subterfugios. Para mostrar un recuerdo, una fantasía o un flashback se utilizan filtros de color o velos, sin recurrir a una variación del estilo del film.
Llama mucho la atención la carencia de música ambiental. Es un denominador común en muchas películas orientales, sin embargo, en M, se convierte en un tremendo aliado para acentuar la tensión climática, que se complementa a la perfección con los largos planos.
GETTING HOME (LUO YE GUI GEN) | Hong Kong/China, 2007, 35 mm, 97 min.
Dir: ZHANG YANG, Guión: Zhang Yang, Yao Wang, Prod: Filmko Entertmnt. (HK)/Beijing Jinqianshengshi Culture Media.
Intérpretes: Zhao Benshan, Hong Qiwen, Song Dandan, Guo Degang, Hu Jun, Sun Haiying, Xia Yu, Wu Ma.
Sección: OFICIAL
Getting home se ha convertido inmediatamente en mi ojito derecho del festival.
La última obra de Zhang Yang vuelve a llenarnos de ternura y a dejarnos una montaña de imágenes entrañables, tanto como su actor protagonista.
Tras el fallecimiento de su mejor amigo, Zhao cumple la última voluntad de éste y lo lleva con su familia, a la otra punta de China. Al no tener dinero, no se le ocurre mejor solución que cargar literalmente con el cuerpo del amigo muerto. A partir de ese momento todo serán mil peripecias y situaciones que tendrá que superar para mantener su palabra.
Siguiendo la misma línea que La ducha (Zhang Yang, 1999), esta fábula va descubriendo, a modo de road movie, diferentes personajes y situaciones atípicas. Desde el ladrón que le devuelve el botín solidarizándose con su lealtad, pasando por el anciano que está recreando su propio funeral, hasta el uso del cuerpo de su amigo como si de un vagabundo pidiendo limosna se tratara, las múltiples aventuras por las que atraviesa el protagonista no dejan de sorprendernos gratamente. Se va alternando del ying al yang continuamente, es decir, de la ayuda al obstáculo y viceversa, convirtiéndose, con esta simple estructura, en una metáfora de la propia vida.
Comedia con todas sus letras, se diferencia claramente de la gran mayoría de películas vistas hasta ahora en el festival, no sólo por su inocencia sino también por la facilidad con la que parece estar hecha. No necesita largos planos de situación para adentrarse en la historia ni una conclusión para darle un sentido, pues tiene un significado en sí misma.
Como dato curioso, cabe mencionar la coincidencia con Still Life (film del primer día del festival) ya que ambas películas nos transportan a uno de los parajes más asombrosos de China, Las Tres Gargantas, atribuyendo a la construcción de su presa la destrucción de hogares.
En resumen, Getting Home es uno de esos films que te imposibilitan salir de la sala sin una sonrisa de oreja a oreja, de esas que difícilmente se borran de nuestros corazones.
Una muestra del poder del cine para luchar contra la opresión y de la progresión que vive el séptimo arte en un país con tanto potencial como China.
El joven reportero recorre las calles de Barcelona mientras recuerda momentos fugaces de las películas que más le han gustado. Comprende, con una sonrisa, que jamás podrá dejar de amar el cine.