Samantha Dark, R. Brandon Johnson, Heather Magee
Estamos ante una opera prima curiosa, inscrita principalmente en el
genero del horror, pero que durante buena parte de su metraje alterna
con el genero de atracos, en su vertiente mas independiente ( Reservoir
Dogs?) . Stevan Mena, es el máximo artífice de la obra, ya que la
produce, escribe, dirige y hasta hace un pequeño cameo.
La historia empieza con un grupo de ladrones de poca monta, que han
decidido atracar un banco. Uno de ellos, es un pobre hombre que en su
vida ha tocado un arma, y que se ve involucrado en todo el meollo por
culpa de su novia, hermana del cerebro del golpe. Dicho golpe acaba
mal, con el cuñado del protagonista herido de bala, y cada uno huyendo
como puede al punto de reunión. Este punto resultar ser una casa en
medio de la campiña. Pero lo que no contaba ninguno de ellos es que en
ese terreno habían ocurrido hechos espantosos en el pasado y alguien
quería cobrar su deuda de sangre.
El film esta rodado con muy escaso presupuesto, lo cual se hace
evidente desde el principio de la proyección. Los actores son
desconocidos, y no exactamente acertados. La historia, a pesar de un
inicio original, deriva luego a zonas muy conocidas para los fans de
Carpenter, pero sin la brillantez de este. El decaimiento de la parte
final es imparable, y la película termina con un final absurdo, y que
deja sensación de tomadura de pelo. Se ha de reconocer que juega muy en
su contra el que los primeros minutos del film no estén nada mal, por
lo que esta segunda parte pierde mucho por la simple comparación.
Lo mejor : Los primeros 20 minutos
Lo peor: El resto.