Deke Richard, Amy Wickenheiser, Heater Westwood, David Lawson
Pude ver "The Red Hours" (2008) en el último Festival de Sitges antes
del pase de "Eden Lake" (2008) y cuando esta corta pero intensa
película acabó, tuve la misma sensación que parte de la audiencia. Me
había impactado. No por la violencia, el sexo o cualquier elemento
habitual en un corto de terror. Estaba impactado por el veloz viaje de
muerte que "The Red Hours" es. En solo diez pero valientes minutos.
Esto fue una gran virtud para la gente a la que gustó la película y un
problema para sus detractores. El corto solo dura diez minutos pero
parece que sean tres. Aun así, John Fallon, el director,
afortunadamente no monta 100 planos seguidos de manera frenética para
conseguir esa sensación sino que lo logra mediante una sutil trama y
una gran dirección donde el contenido y la forma trabajan juntos al
servicio del corto.
El corto empieza cuando el personaje
principal, Mark, (interpretado por Deke Richards, un actor habitual en
los trabajos de Fallon que ofrece aquí una interpretación muy diferente
a sus trabajos anteriores interpretando a una persona normal
involucrada en una situación extraordinaria. Un gran trabajo por su
parte.), un joven que parece tener problemas con su novia (Natasha)
entra en el lavabo de una discoteca y toma una pastilla tras escupir a
su propia imagen en el espejo (una poderosa imagen de auto desprecio).
A partir de ese momento el rechazo de la propia imagen se convierte en
el rechazo de la realidad y las cosas se vuelven complicadas para una
gran parte del público y fascinantes para otros. Fallon cita a Lewis
Carroll y Mark atraviesa el espejo. La película pasa al blanco y negro
y el joven despierta en una casa donde dos lesbianas psicópatas (una de
ellas Natasha) intentan matarle. De repente estamos en una situación de
puro terror y lo que sigue es una gran secuencia de acción / slasher.
Tras esto volvemos a la realidad; Mark despierta en el lavabo de la
disco y va a hablar con Natasha a la cual mata con un beso tan largo
como el de "Encadenados" (Notorious, 1946). Eso es todo. O casi.
Esta surrealista pieza habla sobre la imposibilidad de una relación
normal entre hombre y mujeres en la sociedad moderna. También sobre el
ancestral miedo a la castración (ya sea literal o metafórica) en los
hombres. De ahí que las dos asesinas sean lesbianas y que Fallon
introduzca varios planos cortos de Natasha besándose con otra chica en
el segmento de realidad. Toda la alucinación gira entorno a un hombre
que se odia a si mismo por estar perdiendo su masculinidad al
entregársela a la persona que ama. Se odia a si mismo porque ella ya no
está con él. Ese es el motivo por el cual tiene que matarla al final en
un intento desesperado de recuperar su hombría. Lo que puede sonar a
una simple fantasía misógina esconde en su interior una romántica
historia de amor.
Antes de que empezase la película el
director aviso que la proyección que veríamos no era todavía la
definitiva, por lo que no tendré en cuenta algunos defectos técnicos
como alguna corrección de color y algunos cortes no pulidos del todo.
Aun sí tengo que reconocer que me sorprendió gratamente que a pesar de
ser más conocido como escritor Fallon no narra su historia a través de
la palabra sino de las imágenes. Incluso tiene alguna osadía técnica a
la manera de Tony Scott como poner subtítulos en el interior de la
discoteca debido a que el ruido de la música no debería dejarnos oír
los diálogos. También usa un surrealismo quizás heredado de Buñuel o
Lynch al insertar en la parte final unos planos en movimiento de un
cementerio cuando el chico mata a la chica. Por eso mismo podría
decirse que la película es un viaje de muerte. Digo podría ya que al
tratarse de una película que utiliza imágenes oníricas y surrealistas
nunca podemos estar seguros de su interpretación. Lo que me recuerda el
tema principal de la película. Muchos críticos quieren que las
películas de terror sean malas y las de autor aburridas. Cuando aparece
alguien que realiza una película de terror con toques de cine de autor
lo matan. Lo mismo que hacen los hombres y las mujeres entre ellos.
Por Pol González
No es ninguna novedad que los libros del festival mantegan un nivel de calidad alto. Este año los temas han sido la ciencia ficción y el mítico King Kong.
Encaramos los dos últimos días de festival abusando de la cafeína.
La inauguración y el primer fin de semana del festival nos han dejado películas para todos los gustos.