Cristina Galbó, Ray Lovelock, Arthur Kennedy, Aldo Massasso, Giorgio Trestini, Roberto Posse, José Lifante
Esta película es un clásico de culto entre los amantes del cine de zombies hecho en los 70. Dirigida por Jordi Grau en Inglaterra con capital Italiano, tiene varios aciertos que la hacen destacar entre el montón de imitaciones de la saga de George A.Romero que proliferaron esos años.
La historia empieza cuando un joven inglés, que tiene una cita en un pequeño pueblo del interior, tiene un pequeño accidente con su moto con una joven. Decide acompañar a la joven a su destino, con la esperanza de poder reparar la moto. Una vez allí, serán atacados por un extraño. Cuando hablan con los lugareños, la descripción del atacante coincide con la de un mendigo muerto días atrás. ¿Que está pasando?, ¿tiene algo que ver la extraña máquina de ultrasonidos que el gobierno esta probando en las cercanías para exterminar plagas?.
Una de las virtudes de "no profanaras...", es el guión y las interpretaciones. El guión se acerca con naturalidad a los personajes, y incide en la total incredulidad de la gente ante los testimonios de los que han podido escapar, de las relaciones entre los dos protagonistas, en el conflicto generacional de la época (especialmente la relación protagonista-comisario). El único punto algo flaco es la necessaria explicación "mad-doctor" del origen de los zombies. En cuanto a dirección, esta es muy correcta, y los destellos gore son, para la época, bastante explícitos. Además, el tono sombrío de la narración entronca con Romero mejor que muchísimos productos coetáneos.
Una peli a revindicar, que con los años ha caído un poco en el olvido fuera de los círculos más cinéfilos, pero debería verse hoy en día para seguir apreciando su vigencia y sus virtudes con la perspectiva del tiempo.