Come, Reza, Ama
Ryan Murphy 2010 USA
“Come , reza, ama” es un canto, un guiño, una sonrisa, a este tipo de “literatura” new age, conferencias y filosofías actuales que nos endulzan el alma y tratan de hacer nuestra vida un poquito mejor
"Lejos queda ya el visionado de la película, mas mi mente todavía acompaña al personaje interpretado por Julia Roberts en un vaivén de paisajes, olores y sabores que, sin duda, construyen las piedras del camino hacia el crecimiento interior".
Sin duda, yo que he leído, y leo, muchos manuales de autoayuda, puedo decir que, lejos de ser un documental al estilo “Y tú que sabes?”, y más lejos aún de ser una comedia romántica, “Come , reza, ama” es un canto, un guiño, una sonrisa, a este tipo de “literatura” new age, conferencias y filosofías actuales que nos endulzan el alma y tratan de hacer nuestra vida un poquito mejor.
Un soplo de aire fresco (un tanto cálido por momentos) en pantalla grande y fraccionado en tres historias -con Julia siempre de protagonista- que no dejará indiferente a quien sepa apreciarlo. Bien construida, la trama nos narra la evolución interior de Liz (Julia Roberts), una mujer que, a pesar de poseer todo aquello que objetivamente nos haría felices, se siente desdichada. Tras su divorcio decide emprender un viaje de un año haciendo parada en tres países muy distintos: Italia, donde aprenderá a comer (esta primera parada recuerda mucho, pero que mucho, a la bonita “Bajo el Sol de la Toscana” ); India, donde aprenderá a rezar; y Bali, donde conocerá a un apuesto Brasileño (un normalito pero muy dulce Bardem) con quien aprenderá a amar de nuevo.
Bien estructurada y bien documentada, aunque no tan fiel al libro original como cabía esperar (falta profundidad en la plasmación de los sentimientos), encontramos en ella preciosas perlas en forma de diálogo que bien vale la pena llevarse a casa.
No obstante, por momentos, se hace un pelín larga y, aunque a mi me ha encantado y he disfrutado cada segundo de esta película reconozco que no es apta para todos los públicos; mi santo marido se durmió unas cuatro veces a lo largo de las más de dos horas y cuarto que dura este film dirigido por el “peculiar” Ryan Murphy.
Así pues, a la historia de Bali, lo reconozco, le sobra media hora. También destaca que los personajes secundarios, a excepción de Bardem y un fantástico Richard Jenkins, quien por momentos salva y ensalza la segunda parada de Julia, son algo flojos e incluso frívolos. Por último, para mas inri, la interpretación de Julia no es de las más brillantes de su carrera, aunque al menos supera con buena nota el reto.
En definitiva, con su estética impecable y una bonita moraleja, “Come, Reza, Ama” no alcanzará los elogios de la crítica -dudo que obtenga ningún premio- pero ofrece dos horas de profundo aprendizaje enmarcado en unas localizaciones preciosas.
Lo mejor: Richard Jenkins. Y los espaguetti a la boloñesa.
Lo peor: El doblaje de Javier Bardem.

