Kick-Ass
Matthew Vaughn 2010 EEUU - Reino Unido
Nunca unos superhéroes fueron tan divertidos como los de Kick-Ass
Siguiendo la estela de grandes éxitos cosechados gracias a la inmensa
fuente de inspiración que la industria del cine ha hallado en los
cómics, kick-Ass se distancia del resto ofreciendo un film de
superhéroes muy poco habitual, pues todo lo que se sucede en el film no se corresponde con el clásico devenir en las adaptaciones cinematográficas de este género.
Así pues, su primera parte, en la que deberíamos ver la típica "creación del héroe", no es más que una serie de penosas tentativas de un ingenuo adolescente (un desconocido Aaron Johnson ) fantaseando con la idea de convertirse en un justiciero enmascarado. Por entonces, la elección de su nombre de guerra, “Kick-ass” (pateaculos), queda más que justificada, aunque, desgraciadamente para él, en sentido inverso.
El film, sin embargo, no se anda con chiquitas y muestra sin miramientos el lado más sangriento de los malos (liderados por el prolífico Mark Strong) así como de los buenos. Por poner un solo ejemplo, en un momento del film nos encontramos con que la infantil “Hit Girl” (interpretada por Chloe Moretz), heroína surgida de una mixtura entre un film de Quentin Tarantino y uno de Takashi Miike, aniquila violentamente y en cuestión de segundos a toda una horda de traficantes mientras su progenitor “Big Daddy” (Nicolas Cage) hace lo mismo. Por tanto, podemos decir que “Kick-Ass” combina con bastante acierto ese tipo de humor negro con el retrato, superficial pero presente, de un protagonista en plena crisis adolescente contaminada por una excesiva filia por los superhéroes.
Otra de las grandes bazas de este film se encuentra en su calidad técnica, pues la factura es impecable y los efectos, así como la fotografía, van de la mano para crear una veracidad visual muy estimulante que ofrece al espectador la opotunidad de meterse en la piel de los personajes y disfrutar del espectáculo sin pensar en los trucajes.
En definitiva, este irreverente film, sin duda políticamente incorrecto, cumplirá con sus expectativas: entretener.

