Fantástico Sr. Fox
Wes Anderson 2010 USA
Wes Anderson demuestra que el stop-motion no esta muerto y firma con este ejercicio una de sus mejores obras.
La nueva película de Wes Anderson es poco menos que sorprendente, pues este peculiar director ha elegido una técnica de animación tan clásica como el stop-motion para crear una nueva obra maestra del séptimo arte, algo que cuesta mucho decir últimamente.
Así pues, el cuento de Roald Dahl en el que se basa este film cobra vida gracias a un laborioso y verdaderamente magnífico trabajo de animación, sumadas las voces de reconocidos actores como George Clooney, Meryl Streep, Willem Dafoe, Owen Wilson y -como no podía ser de otra manera- su actor fetiche Bill Murray.
El Sr. Fox es un zorro -valga la redundancia- que decide sentar la cabeza y dejar su profesión de ladrón tras conocer la noticia del embarazo de su pareja. Varios años zorrunos después, la monotonía de su vida, un trabajo de reportero de un periódico que nadie parece leer, la falta de espontaneidad de su matrimonio y un hijo en plena adolescencia lo empujan de nuevo a retomar su pasamontañas.
El argumento no relata otra cosa que la crisis de madurez de su protagonista y sus tremendas consecuencias, ya que su decisión llega a desestabilizar el equilibrio de toda la comunidad, tanto la animal como la humana. Sin embargo, lo que hace sublime a este film no es su presente comicidad sino la ironía y la originalidad con la que está tratado su argumento.
Sin perder de vista el estilo de su director, la película está repleta de bellas referencias cinematográficas tanto visuales (el western de Leone, el futurismo de Matrix), como narrativas (el realismo entrañable de Capra) o sonoras (la impagable inclusión de George Delerue en la banda sonora, que al tiempo nos remite a Truffaut).
Personalmente, me gustaría destacar una escena como ejemplo del purismo cinematográfico del film. En ella, el Sr. y Sra. Fox mantienen una cruda conversación rodeados de unos escenarios de ensueño que, en clara contraposición al diálogo, simbolizan el amor que los dos personajes se profesan. Sin lugar a dudas, este momento (que se repetirá otra vez en el film) trae inevitablemente a la memoria aquella afirmación de que "más vale una imagen que 1000 palabras".
En resumidas cuentas, nos encontramos ante una espléndida película de la que no solo disfrutarán por igual niños y adultos, sino que hará las delicias tanto de cinéfilos como del gran público.
TRAILER: http://www.youtube.com/watch?v=n2igjYFojUo
Silvia G. Palacios| Twittear |

