Daybreakers
Michael Spierig, Peter Spierig 2009 EEUU
Últimamente, da la impresión de que el vampirismo o la necesidad de nutrirte a base de sangre está a la orden del día...
Últimamente, da la impresión de que el vampirismo o la necesidad de
nutrirte a base de sangre está a la orden del día, series de televisión
como True Blood han dado un nuevo empuje a la vertiente más
sangriento-sexual, mientras que "films" para adolescentes como
Crepúsculo se centran más en ensalzar la atracción y el misterio con
las que estos adictos al RH suelen ser representados comúnmente.
Daybreakers es un claro ejemplo cómo esas dos formas pueden coexistir.
En el film encontramos el lado más salvaje de un vampiro, usando su
fuerza extrema para saciarse mediante desgarros de gargantas o
desmembramientos, así como el lado más atrayente, sacrificando su
propia existencia inmortal en pro del más débil, el humano.
En un mundo en el que la mayoría de la población mundial es vampiro,
los humanos son cazados, almacenados y desangrados como parte de un
proceso de producción alimentaria. Sin embargo, las reservas de sangre
están llegando al limite y la vida que se supone eterna de esta nueva
raza se ve amenazada. Ethan Hawke ("Asalto al distrito 13") interpreta
a un hematólogo encargado de crear sangre artificial en aras de detener
la creciente sed de la población, carencia que empieza a convertir a
muchos en hombres-murciélago, bestias sin conciencia ni inhibiciones.
La situación se complica cuando este científico ayuda a escapar a un
grupo de humanos, éstos buscarán su alianza para una búsqueda
totalmente contraria a la suya, una cura al vampirismo.
El guión es una mezcla entre aventura futurista y critica a la milicia
con múltiples agujeros. Si los chupasangre son consecuencia de una
infección no hay razón -más que ganas freakys de perpetuar la leyenda-
para que mueran explosionando si les clavas una estaca. También resulta
algo sospechoso que cada una de las veces en que los protagonistas se
separan es porque alguno de ellos llegará en el momento justo para
salvar al otro. sin embargo hay que admitir que hay algún que otro
detalle bonito, el principio, sin ir más lejos, es original e
impactante, mostrando el suicidio de una niña que está harta de tener
siempre la misma edad y decide quemarse literalmente al sol.
En resumen, este film se podría clasificar como serie B, sin embargo,
no se acaba de definir del todo. Se queda a medio camino. Todo lo
relativo a la resistencia, ejemplificado en el papel de su cabecilla
Elvis (Willem Dafoe, "Anticristo"), te recuerda a películas míticas
como "Vampiros" de Carpenter, mientras que la historia del protagonista
rechazando su condición vampírica te llevan a pensar que más bien
estamos ante un film del tipo "Entrevista con el vampiro" de Neil
Jordan. De todas maneras y salvando las distancias entre estas dos
dispares referencias, la pelicula ni desagrada ni encanta, lo cual es
una pena.

