Three Extremes
Fruit Chan - Takashi Miike - Chan-wook Park 2004 Hong Kong | Japan | South Korea
Película compuesta de tres historias dirigidas por sendos maestros del cine asiático.
Tres directores asiáticos de éxito se han reunido para traernos una película de episodios, marcados por su escabrosidad. Són Fruit Chan, Hong-Kongnés, el menos conocido de los tres, Park Chan-Wook, revelado internacionalmente con “Old Boy”, y Takashi Miike, el hiperactivo director de películas tan polémicas como “Ichi the Killer”.
“Dumplings”, la historia dirigida por Fruit Chan, es la mejor de las tres. En ella, una antigua estrella de cine de Hong Kong, preocupada por su envejecimiento, y con un marido que la engaña, decide acudir a una extraña mujer, que le promete rejuvenecerla, la tía May. Para ello, aparte de pagarle unos generosos honorarios, tan solo tiene que comer los Dumplings que preparará para ella. Aunque recelosa al principio, los resultados convencerán a nuestra protagonista de continuar siguiendo los consejos de tía May. Sin embargo, no todo será tan fácil cuando descubra cual es el ingrediente principal del relleno de los Dumplings.
“Cut”, es la aportación de Park Chan-Wook al proyecto. Un director coreano de éxito, vuelve a casa después de un duro día de rodaje. No solo le acompaña el éxito en la vida profesional, sino que también en el personal. Pero ese día al llegar a casa, es tomado como rehén, junto a su esposa, por un antiguo extra de sus films. Se establecerá entonces un juego entre los dos, muy parecido al que se establecía en “La Huella”, entre Michael Caine y Lawrence Olivier.
“Box”, por último, es quizá el más flojo de los tres, aunque para nada sea mediocre. En él, Miike nos cuenta la historia de una novelista de éxito, que se encuentra atormentada por los recuerdos de su pasado. Un pasado en que junto a su hermana gemela, actuaba en un pequeño circo rural en compañía de su padre. Poco a poco, esos recuerdos le inundan toda su vida presente, en que un sueño inquietante, en que esta atrapada dentro de una caja, le recuerda la tragedia que acabó con la vida de su gemela, y la apartó de su padre.
Cada una de las tres historias está contada en un estilo muy diferente. Las dos primeras tienen un tono más desenfadado (aunque no por ello sean menos escabrosas), mientras que la tercera tiene en todo momento un tono muy serio. La primera además, resulta muy original en historia y planteamiento, y el ritmo hace que pase volando. La segunda, coge, como ya se ha dicho, un planteamiento muy parecido al de “La huella”, y resulta un curioso juego de gato y ratón, bien dirigido pero que a veces rompe el límite de credibilidad del espectador. “Box”, por último, se parece mas al Miike de “Audition” o “Gozu”. Rodada muy a lo oriental, con lentitud, y con imágenes bellas, quizás su mayor problema es que, incluso siendo un fragmento de 30 minutos, sobra metraje. La razón radica en que la anécdota argumental se muestra a través de elipsis que escamotean todo dato superfluo, y realmente en todo el metraje apenas sucede nada. A pesar de ello, solo por los bellos planos del circo en la nieve, ya es un placer visionar esta obra de Miike.
Es sin duda una gran oportunidad de poder ver juntos a representantes de las tres cinematografías de Asia. El hilo conductor de las tres intenta ser, quizá como recurso publicitario, el horror extremo, aunque a la hora de la verdad no sea para tanto. Solo podemos decir que es un film recomendadísimo para los asiduos de las nuevas cinematografías asiáticas.

