Alta Tensión
Alexandre Ajá 2004 Francia
Uno de los mejores slasher de los últimos tiempos.
Esta película de Alexandre Aja, ganador del premio al mejor director en SitgesŽ03 y cuarta en su filmografía, podría definirse como un homenaje/revival del personaje del psychokiller americano de los ochenta, es decir, una obra en la que prima ante todo la cantidad de muertes perpetradas y la imaginería con la que se muestra la "charcutería".
En este aspecto, el penúltimo film de Aja es soberbio, un absoluto placer para todo el que haya degustado las incontables obras maestras que de esa forma de mostrar el terror, en donde no hay necesidad de muchos diálogos ni se gusta de ahorrar en cantidad de maquillaje y prótesis, se hicieron durante esa época llena de frustración y desencanto, tradición iniciada con la seminal La Matanza de Texas y continuada por Jasons, Myers y demás primos hermanos.
Así pues, la excusa argumental del bodycounter que nos ocupa nos sitúa en una granja aislada en medio de ninguna parte, hogar de veraneo escogido por Alex (Maïwenn Le Besco) y su familia para pasar unos días de relax y en el que acogen a una amiga de la primera, Marie (Cécile de France, mejor actriz del SitgesŽ03 por este film) que tampoco puede imaginarse los sucesos que acontecerán poco después de su llegada.
Como decía, al poco tiempo sus vidas se verán irremediablemente alteradas al ser asaltadas dentro de la propia casa por el asesino de turno, momento que marcará el inicio de un eterno y angustioso intento de escapar a la muerte que les quiere procurar tan repulsivo hombre del saco y que será la esencia de todo el desarrollo del film.
Al final del recorrido, y para que no le achaquen que lo suyo es una simple copia del cliché, el director opta por curarse en salud y sorprender a propios y extraños con un giro argumental de esos que dejan helado incluso al más iniciado de los espectadores, cosa que ocasionará que los más puristas griten confusos lo tramposa que ha sido con ellos la película.
Aún así no hay de que preocuparse, pues mientras algunos clamarán al cielo otros restarán con una amplia sonrisa mientras disfrutan de los últimos compases del film.
Respecto al film en sí, comentar el impecable trabajo realizado por el director a la hora de contar una historia que, pese a la simplicidad de lo que acontece, en ningún momento se hace pesada ni pierde un ritmo que resulta especialmente intenso en el citado ataque al hogar, y que además cuenta con unos efectos de prótesis y sangre obra de Giannetto De Rossi que no desmerecen en absoluto de los clásicos trabajos del ilustre Tom Savini.
En fin, poco más que decir sobre una obra que tiene más de goce visual que otra cosa.
Eso si, recordad que si sois aficionados al género no debéis perdérosla por nada del mundo; os encantará...
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