Wanted
Timur Bekmambetov 2008 EEUU
El éxito comercial (en Rusia) del dípctico vampírico compuesto por "Guardianes de la Noche" y "Guardianes del Día" llamó la atención de Hollywood y le dieron las riendas de Wanted a su director.
La trama gira en torno a Wesley (McAvoy), un joven y aburrido contable
que un día descubre que su padre, quien le abandonó a los pocos días de
nacer, acaba de fallecer a sangre fría, y que en realidad era un
asesino perteneciente a una organización secreta llamada La Hermandad.
A partir de tales revelaciones, la vida de Wesley toma un giro
impredecible, siendo reclutado por la misma sociedad para la que
trabajó su padre para que vengue la muerte de éste.
Hablar de
Bekmambetov es hablar del exceso, el empacho visual, la imposibilidad
hecha realidad y plasmada en una pantalla de cine. Si algo tenían en
común sus dos películas vampíricas era precisamente esa búsqueda casi
obsesiva por rizar el rizo, forzando cada situación y plano a base de
técnicas de CGI, hasta que fuese el propio espectador el que dijera
"basta". Sin embargo, el empeño por sobreexplotar su estilo es tal que
le ha llevado a anteponer, en el mencionado díptico (únicas películas
editadas en España hasta la fecha), la forma al contenido (y por
consiguiente llegando a ser, éste último, literalmente ridículo en
ambas ocasiones).
Por ello, no podía evitarse cierto desasosiego
ante la idea de que fuese él el elegido para esta producción, tan
marcadamente comercial y occidental.
Pues bien, afortunadamente,
esas dudas no llegan a materializarse en (casi) ningún momento, y si
bien es cierto que cuenta con algunos puntos negros aquí y allá, no
cabe duda de que nos encontramos ante una de las mejores muestras del
cine de acción de los últimos tiempos.
Tal vez a sabiendas de
las ambiguas sensaciones que dejaron "Guardianes de la Noche" y "del
Día", las tareas correspondientes a Bekmambetov han sido limitadas a la
sola dirección del film, dejando en manos ajenas las tascas de
adaptación y escritura del guión.
Eso significa que el argumento de
"Wanted" se antoja activo, dinámico y simplista, alejado de las
prepotencias del ruso. En otras palabras, más enfocado a ser digerido
sin la menor dificultad por el público mayoritario, devorador de
palomitas y asesino de neuronas. Inevitablemente, ello también comporta
una falta total de efectos innovadores en la trama, mescolanza
descarada de "Matrix", "El Caso Bourne", y cualquier película de
venganzas y traiciones que puedan venir a la cabeza (o de acción en
general), con lo que en los escasos momentos en los que se le da una
tregua a la acción, éstos se convierten en notables bajones de ritmo e
interés que dejan al descubierto las carencias del guión, demasiado
descompensado.
Curiosamente, casi la totalidad de dichas
situaciones tienen como común denominador la presencia de Morgan
Freeman, a cuyo personaje se le está constantemente buscando una
profundidad y magnificencia innecesarias y más acordes con el aura del
intérprete en sí que con su álter ego.
Se trata sin duda de
los peores compases del film pero, aunque evidentes, se trata de
(escasos) borrones aislados en una producción literalmente arrebatadora.
Con una introducción de obvios parecidos a "El Club de la Lucha" y
sucedáneos (incluyendo la reciente "Cashback"), "Wanted" arranca a mil
revoluciones, catapultando de inmediato al público al tour de force que
está apunto de explotar en sus retinas. Con un montaje hiperactivo que
apenas da pie al respiro, Bekmambetov logra anonadar a base de
imposibles piruetas automovilísticas, disparos con efecto en las balas,
y continuas ralentizaciones de la imagen, necesarias para el correcto
entendimiento de los mil y un acontecimientos por segundo que se
suceden en casi cada fotograma.
Y si hay algo que merezca mención
especial en este aspecto es la capacidad del film para reiventarse
constantemente, ganando en factores sorpresa (visuales, claro) y
haciendo que el espectador se pregute hasta dónde pueden llegar, y
culminando en un clímax de apoteosis tan pasado de rosca como
excitante, del que será mejor que el lector sepa lo menos posible para
maravillarse con la imaginativa y perturbada mente de los creadores del
film.
El único requisito necesario por tanto para poder
gozar de la película es aceptar sus reglas, querer entrar en su juego.
Solo así pueden pasarse por alto las majaderías completamente
imposibles que Jolie, McAvoy y compañía llegan a realizar.
Actores
que, por cierto, realizan labores sumamente adecuadas para la ocasión,
con mención especial para una Angelina tan sensual como despampanante,
provocando vértigos con cada uno de sus gestos y/o miradas.
En
resumidas cuentas pues, "Wanted (Se Busca)" es una impresionante
película de acción, que podría definirse como el "Matrix" del momento.
No apta para cardíacos o renegadores de las nuevas tecnologías, supone
una auténtica gozada para todo el que sepa abstraerse lo suficiente del
mundo que le rodea.
Violenta, cínica, visionaria y saturada hasta
la médula, se convierte en un espectáculo de pirotecnia de obligada
visión para quien esté dispuesto a entrar en el cine del mañana.
Carlos Giacomelli
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