Across the Universe
Julie Taymor 2007 EEUU
Tras algo más de dos años en la sala de montaje, y con 77 millones de dólares invertidos, llega a las pantallas por fin "Across the Universe", musical a base de canciones de los míticos The Beatles.
El film ha sido dirigido Julie Taymor ("Frida") contando con las voces y rostros de Evan Rachel Wood, Jim Sturgess y Joe Anderson, así como de Bono y Joe Cocker entre otros.
Años 60. El joven Jude emprende un viaje de Inglaterra a Estados Unidos con el objetivo de conocer a su padre, dejando a su chica a ritmo de "All My Loving". Al mismo tiempo, una veinteañera americana llamada Lucy ve como su novio parte a la guerra. Jude queda absolutamente prendado de ella desde el primer momento en que se conocen, a raíz del hermano de esta, Max, y en el fondo ella también, pero todo resulta muy complicado debido a los compromisos sentimentales y a la actividad en contra de la guerra, que a tantos jóvenes movilizó por aquél entonces. Precisamente, cuando Max es llamado a formar filas, su hermana se convertirá en una de las mayores activistas de Nueva York, cosa que no será en absoluto del agrado de Jude...
Julie Taymor es conocida por sus numerosos enfrentamientos a la hora de
dirigir, ya sea con actores (Anthony Hopkins estuvo apunto de
abandonarla en pleno rodaje), o productores. Considerada (por ella
misma) como "la Spielberg del teatro", lo cierto es que hasta ahora su
único verdadero éxito se encuentra en la adaptación teatral de "The
Lion King", pues sus tres películas, "Titus", "Frida", y la que nos
ocupa, no han conseguido contar nunca con el total beneplácito de
crítica y/o público.
El problema es que la directora parece empeñada en querer navegar a
contracorriente, creando experimentos visuales que pueden resultar más
o menos conseguidos (a un servidor le parecen bastante infumables) pero
dejando completamente de lado aspectos fundamentales como son el ritmo
y el guión de sus películas. Así, mientras que acabar de ver "Titus"
despierto se convertía en toda una proeza para el espectador, "Frida"
reescribía la vida de la mítica artista transformándola en una especie
de culebrón de tres al cuarto.
Pues bien, en "Across the Universe", la historia se repite.
Partiendo de una comedia romántica tan predecible como, por qué no,
resultona (y es que las historias de amor en un musical siempre
funcionan), hacia la media hora de metraje la cosa se desvirtúa
convirtiéndose en un panfleto revolucionario que se desentiende casi
por completo de la relación de los personajes y se enfrasca en un
auténtico periplo a ninguna parte de casi una hora de duración que
resulta tan pretencioso en su forma como simple y vacío en su fondo.
De este modo, lo que tenía que ser un fabuloso viaje a otra época al
compás de míticas canciones pasa a ser una película pasada de moda,
predecible, e idéntica a tantas otras (de no ser por la banda sonora),
que solo vuelve a retomar el vuelo en su tramo final, donde se aleja
por fin de extravagancias subversivas para reemprender lo que realmente
le importa al público, que sigue siendo la historia de amor inicial.
Por si fuera poco, en todo momento da la sensación de que "Across the
Unievrse" no sea más que una sucesión de videoclips, colocados uno
detrás de otro de manera bastante brusca en ocasiones, seguramente
fruto de los numerosos recortes y montajes que sufrió la película
original (¡que duraba más de dos horas y media!). De este modo, el
salto de Inglaterra a América se antoja brusco, y se fusiona con una
presentación de personajes hecha sin demasiado sentido, sin acabar de
entenderse demasiado ni quiénes son ni dónde están. Valga como ejemplo
la primera aparición de Prudence (cantado una maravillosa versión de "I
Wanna Hold Your Hand"), de la que no se sabe nada ni antes ni después
(y es que el personaje vuelve a hacer acto de presencia muchos minutos
más tarde).
El apartado visual corre la misma suerte que el argumental. Empezando
con un puñado de
coreografías simplistas pero efectivas, incluso emocionantes (las
versiones de "A Little Help from My Friends" y "Come Together" son
impresionantes), todo se viene abajo en cuanto los protagonistas
conocen al Dr. Robert (interpretado por Bono), con el que emprenden un
viaje alucinante y alucinado que no es si no el pistoletazo de salida
para la parte más onanista, autocomplaciente y, lamentablemente, más
larga. Poco importa que la versión que compone Bono de "I am the
Walrus" sea una de las mejores del film, cuando su directora se empeña
en sobrecargar cada fotograma con rocambolescos efectos de celuloide,
al más puro estilo Aronofsky. Y conforme avanza la película, la cosa
empeora, salvando solo alguna que otra imagen de mérito (los soldados
gigantes llevando la Estatua de la Libertad por los campos de batalla,
las fresas sangrantes, o los cuerpos desnudos cantando "Because"...
hasta que se deforman en casposos efectos visuales).
Igual que con el guión, la película retoma el sendero correcto de nuevo
en su última parte, cuando (por fin) se da por concluido el panfleto y
se resuelve la parte sentimental con las mejores canciones de los
Beatles (o al menos, las más importantes y tarareables) y unas
coreografías de nuevo simples, elegantes, y emotivas.
Así pues, "Across the Universe" supone una decepción que pese a contar
con unas bazas casi infalibles (buenos actores, mejores actores,
historia romántica), naufraga a causa de una directora empeñada en
sobresalir por encima de su película. Así, el orgasmo que podía haber
supuesto un "Moulin Rouge" con canciones de los Beatles se queda en un
coitus interruptus que complace únicamente en su media hora inicial y
final. Correcta, sin más.
Carlos Giacomelli

